El ADN encontrado en la ropa de la chica de 14 años violada en el camping El Durazno de Miramar pertenece a Lucas Pitman (21). Según informaron fuentes judiciales, el resultado del cotejo que se obtuvo de las pericias químicas, hisopados y análisis sobre las prendas de la víctima con la muestra de sangre extraída a uno de los acusados dio positivo.

No obstante, otro dato fuerte de la investigación es que además se halló material genético de un amigo de la adolescente, que no está imputado y declaró como testigo.

En cambio, los estudios de ADN arrojaron un resultado negativo para Tomás Jaime (23) y Juan Cruz Villalba (23), dos de los detenidos. Tampoco se hallaron rastros genéticos de los otros dos acusados que ya habían sido liberados. En otras palabras: los cotejos no eran compatibles con los rastros que tenía la víctima.

Pitman está detenido en la cárcel de Batán, acusado por el delito de "abuso sexual con acceso carnal agravado". En su declaración, el joven reconoció haber mantenido relaciones con la adolescente, pero aseguró que habían sido consentidas.

Por el hecho también están imputados Roberto Costa (21) y Emanuel Díaz (23), quienes fueron excarcelados por pedido de la fiscal María Salas, luego de un reconocimiento fotográfico en Cámara Gesell, en el que la víctima no pudo confirmar que ellos hubieran estado presentes al momento del abuso.

De acuerdo a la reconstrucción del hecho, todo ocurrió en la madrugada del 1° de enero, en pleno festejo de Año Nuevo. La víctima había llegado un día antes al camping El Durazno de Miramar, junto a sus padres, su hermano y dos familias amigas. Mientras que los cinco jóvenes acamparon en una zona arbolada del predio.

Después del brindis de las doce, la mamá de la chica notó su ausencia, comenzó a buscarla por el predio y la encontró en una carpa, rodeada de hombres. La rescató e inmediatamente llamaron a la Policía.

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