Inician este lunes las pericias del caso de abuso sexual que sufrió una nena de 14 años en el camping “El Durazno” de Miramar. La fiscal, Florencia Salas, solicitó que se analicen los cinco celulares de los acusados.

En el peritaje de los teléfonos de los jóvenes buscan analizar las llamadas y la existencia de algún otro material útil para la investigación, como podrían ser videos y fotos. La tarea la realiza el Cuerpo de Ayudantía Técnica de la Instrucción que depende de la Fiscalía General.

El martes y el jueves se harán las pericias químicas y toxicológicas, para intentar indagar un poco más sobre lo ocurrido en el camping de la ciudad aledaña a Mar del Plata.

La semana pasada, la víctima declaró en Cámara Gesell de la cual no trascendieron resultados, ya que los investigadores trabajan bajo un fuerte hermetismo. "No voy a hablar del contenido de la cámara Gesell, sólo que tuvo una duración aproximada de 50 minutos y que previamente la psicóloga estuvo una hora con ella", contó Salas a la prensa en la puerta de los tribunales marplatenses de Tucumán al 2400, al término de la diligencia.

El hecho ocurrió a la madrugada del 1 de enero, en pleno festejo de Año Nuevo, en el camping "El Durazno", ubicado en el kilómetro 1 de la ruta provincial 11, a 45 kilómetros de Mar del Plata. Allí se hospedaban la víctima con sus padres, quienes viven en la ciudad y habían viajado a Miramar para recibir el nuevo año. La joven se alojó en uno de los bungalows del predio, en tanto los cinco marplatenses acusados acamparon en una zona arbolada del camping.

Siempre en base a la acusación, luego del brindis de Año Nuevo la madre de la adolescente se percató de la ausencia de su hija, por lo que salió a buscarla por el camping y la encontró en una carpa junto a los acusados, todos alcoholizados. Ante esta situación, la mujer llamo al 911 y personal policial llegó al lugar y detuvo a los jóvenes, mientras que la menor y su madre radicaron la denuncia en la comisaría de la Mujer.

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