El shock de consumo que el futuro presidente Alberto Fernández pretende instalar desde el minuto uno de su gobierno podría incluir un aumento generalizado de salarios a través de una suma fija no remunerativa, que ya se habría empezado a negociar con las principales cámaras empresariales y la CGT.

Esa suma fija, que algunas fuentes cercanas a economistas del candidato ubican entre los $ 7.000 y los $ 8.000 -a cuenta de futuros aumentos-, le daría a la economía el calor necesario para recuperar la actividad durante el verano, confían en el Frente de Todos.

Se complementaría con unos $ 40.000 millones destinados al Plan de Lucha contra el Hambre.

Los jubilados contarían con un aumento adicional al de movilidad. Es decir, se aplicará un porcentaje complementario al que fija la ley para diciembre del 8,74% (que llevará el haber mínimo a $14.067). Así, el haber mínimo superaría los $ 15.000 para cuando concluya el año, estiman cerca del futuro presidente. No se conoce aún si la promesa de "remedios gratuitos" se concretará con igual rapidez.

Los beneficiarios de los planes sociales, en tanto, también recibirán un alza. A modo de ejemplo de la situación de emergencia, el 80% de las familias que cobran la Asignación Universal por Hijo (AUH) está endeudado con Anses por haber sacado un crédito (a tasas altísimas).

Por eso la preparación contra reloj del paquete de medidas del que, por más hermetismo que haya demostrado su equipo para los detalles, algo se supo a partir de lo revelado por las partes empresaria y gremial que integrarán el acuerdo.

En diciembre se daría a conocer el lanzamiento de una tarjeta alimentaria que no permitirá extraer dinero, sino sólo adquirir insumos. Según confirmó el diputado Daniel Arroyo, que estará a cargo de Desarrollo Social, va "a empezar alcanzando a madres de chicos menores de 6 años".

Se suma para la población total un congelamiento de precios por seis meses de productos de la canasta básica. Podrían ser entre 300 y 500 productos.

En términos de endeudamiento, se destaca asimismo la clase media, que, además de acceder en los últimos tiempos a créditos personales con interés por encima del 60%, una porción considerable arrastra moras con la tarjeta de crédito. Este año se calcula que cerca del 35% que compra con plástico es deudor. Está en análisis la posibilidad de brindar créditos a tasas bajas para quienes necesiten resolver esta situación.

La inyección de pesos en el bolsillo de los trabajadores incluye incentivos para las empresas, tanto impositivos como de nuevas líneas de financiamiento. El resto, según justifican en el entorno de Alberto, se financiará con un aumento del consumo. "Con más plata en el bolsillo, habrá más consumo y los empresarios tendrán más ingresos por volumen que por rentabilidad", apuntaron.

Según los planes del nuevo jefe de Estado, las iniciativas se oficializarán rápidamente tras la asunción (algunos referentes de su entorno mencionan el 11 o 12 de diciembre) y conformarán una primera etapa de medidas que se completarán semanas después con el paquete de proyectos de ley que enviará al Congresopara su aprobación en el marco del período de sesiones extraordinarias, que se extendería hasta el 31 de enero próximo.

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