Aldosivi: más jugadores que funcionamiento

El principal argumento de la ilusión de ascenso que tiene Aldosivies la jerarquía de sus jugadores. A esta altura, debería ser el funcionamiento colectivo. Pero todavía no es un equipo consolidado en el juego y la sensación es que aún no ha podido desarrollar en su totalidad la idea que transmite Gustavo Álvarez, un entrenador que no perdió ningún partido oficial desde que llegó al club (4 victorias y 3 empates).

Se sabía que la transición Perazzo – Álvarez iba a ser compleja. El equipo pasó de practicar el juego directo (que a veces resulta el más indirecto de todos), con pelotas largas de los defensores para los delanteros, a intentar construir desde atrás sin saltear líneas, con un juego más elaborado y una mayor participación de los mediocampistas. Aldosivi cerró el 2017 mejor en los números que en el juego. Y se esperaba que, tras un receso con tiempo para entrenar, se vea un funcionamiento más fluido en 2018.

La profecía no se cumplió. Ante All Boys y frente a Mitre se vio un Aldosivi inconexo. Le alcanzó para ganar, pero no dominó ninguno de los dos partidos. Luego llegaron dos rivales más calificados: ante Deportivo Morón, tras el descalabro inicial, tuvo una reacción valiosa, impulsado por la jerarquía de Cristian Chávez. Y frente Atlético Rafaela mostró dos caras: un primer tiempo de apresuramiento, con pocos pases para construir, y un segundo tiempo con más paciencia y mayor profundidad.

La idea de Álvarez parece adecuada para el material con el que cuenta Aldosivi. También va de la mano con el objetivo de pelear por el ascenso. Tiene centrales capaces de dar un buen primer pase (un jugador que llega a ese nivel está capacitado para hacerlo), laterales correctos (Ismael Quilez y Franco Canever) mediocampistas interiores con cualidades para la función (Villar y “Pitu” González), dos extremos desequilibrantes (Chávez – Medina) y un centrodelantero implacable como Telechea. Sin embargo, a tres meses de la llegada de Álvarez, al equipo le cuesta dominar desde la tenencia de la pelota. No suma pases para desordenar al rival. Generalmente, se apresura y la pierde rápido. Y eso permite que los rivales lo ataquen más.

Está claro que los rivales también juegan y que muchos buscan neutralizarlo ante su mote de candidato. Pero este Aldosivi puede dar más. Hasta ahora, con la jerarquía individual de su plantel, le alcanzó para mantenerse cerca de la punta. Con la propuesta conservadora de Perazzo y también con la ambiciosa intención de Álvarez. Pero con 8 fechas por delante, ya es hora de que muestre un plus desde lo colectivo. Como para tener un argumento más sólido que el de los nombres propios.