La actitud y la capacidad de reponerse ante un resultado adverso no alcanzaron. O al menos no las pudo sostener Alvarado durante los 90 minutos, ya que sobre el final sufrió el último gol y con él la derrota por 3 a 2 ante Independiente Rivadavia de Mendoza.

Tanto esfuerzo tuvo sabor a muy poco para el equipo de Juan Pablo Pumpido, que comenzó el partido muy mal. En siete minutos ya estaba 2 a 0 abajo, con goles de Navas y Klusener. Pura efectividad era el local.

La pasó mal Alvarado durante esa primera mitad, donde todo hacía presumir que cerraría quizás con mayor ventaja para los mendocinos. Pero sobre el cierre, una mano en el área dio la oportunidad esperada. Santiago Giordana ejecutó y convirtió para poner un resultado que no se ajustaba a lo vivido en el campo de juego.

Otro Alvarado salió a la cancha para el complemento. Más ordenado y criterioso y enseguida consiguió la igualdad. A los 4 minutos Rivero aprovechó un error de la defensa y abrió camino a la ilusión de volver a Mar del Plata al menos con un punto, como en las anteriores salidas en este torneo.

Incluso lo pudo ganar. Tuvo dos chances claras en los pies del ingresado Canuhé. Primero con un mano a mano ante el arquero, pero al momento de definir apostó por un remate tibio, fácil de controlar para Aracena. Y luego, otra vez, volvió a fallar. Esta vez con un remate cruzado. Dos situaciones más que ideales para golpear a un rival que no reaccionaba.

Dejó pasar las oportunidades Alvarado y el local sí supo aprovechar la suya. En un contragolpe, a partir de un ataque de Marcioni, se generó la jugada que permitió a Lucas Fernández marcar y sellar el resultado.

El próximo partido de Alvarado será el próximo jueves en el Estadio José María Minella, donde recibirá a Atlanta desde las 20.

Foto: @fotoreporter

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