Tras la “bomba” que significó su desembarco en Banfield de Mar del Plata para jugar con su hermano Gastón, Walter Erviti vivió una emotiva jornada en Monterrey (México), en el partido homenaje que le realizó el club Rayados. El marplatense, que jugó junto a Leandro Gracián, su próximo compañero en el “Taladro” local, convirtió un gol y compartió minutos en cancha con sus tres hijos.

La despedida fue impresionante. En el estadio hubo 40 mil personas que le rindieron pleitesía al mediocampista surgido en Talleres de Mar del Plata, ídolo en Rayados. Erviti convirtió un gol de penal y su equipo se impuso por 6 a 2 con un doblete de Humberto “Chupete” Suazo.

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Erviti con "Chupete" Suazo. Más atrás, Leandro Gracián.
Erviti con "Chupete" Suazo. Más atrás, Leandro Gracián.

Tras el partido, Erviti dio la vuelta olímpica y señaló que Rayados fue "lo mejor que me ha pasado en mi carrera".

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