El intendente saliente Carlos Arroyo salió al cruce de los dichos del jefe comunal electo Guillermo Montenegro, que se había mostrado preocupado por el estado de las finanzas del municipio. "Pagar el sueldo de diciembre será responsabilidad de Montenegro", dijo Arroyo.

El intendente encabezó una reunión de gabinete ampliado para "agradecer la gestión y el trabajo" de sus funcionarios. Al finalizar tomó contacto con la prensa y volvió a referirse a la transición con Montenegro: "Ayer se podría haber hecho la reunión a las cuatro o cinco de la tarde, pero no se realizó".

"Pagar el sueldo de diciembre será responsabilidad de Montenegro", afirmó Arroyo en referencia a las declaraciones del intendente electo. El jefe comunal dijo que dejará sus funciones el 9 de diciembre a las 23.59 y que "esa responsabilidad correrá por el intendente electo".

"Cuando yo asumí teníamos una deuda enorme, superior a los 162 millones. Es más, teníamos la deuda con la 9 de Julio. En enero teníamos la ciudad con moscas", recordó.

Según Arroyo, "el municipio no tiene déficit porque se realizó una gran gestión". Además, remarcó que "se dicen cosas falsas acerca de los números".

El actual jefe comunal dijo que dejarán el dinero para pagar los aguinaldos: "Es mucho más que lo que me dejó la anterior gestión. Había cheques sin fondo y el parque automotor roto. No me dejaron un centavo", se lamentó.

De todas formas, señaló que se "va a reunir con Montenegro todas las veces que sean necesarias". Por otro lado, criticó los dichos del intendente electo que criticó que la transición quedé a cargo de un "legislador" como su hijo, el concejal Guillermo Arroyo: "Guillermo es concejal, por lo tanto es legislador. Él es diputado, también es un legislador", ironizó.

Para finalizar, remarcó que no se tomará licencia y que terminará su gestión: "Voy a seguir hasta el final de mandato", dijo.

La transición arrancó con polémica y acusaciones cruzadas. Ayer, Arroyo suspendió a último momento la reunión que tenía prevista con Montenegro por "temas de agenda".

La cancelación del encuentro fue sorpresiva y generó malestar en el intendente electo. El de ayer iba a ser el segundo encuentro entre Arroyo y Montenegro. El 28 de octubre, un día después de las elecciones, se reunieron por primera vez y ambos acodaron "colaboración mutua" en cuanto a todo aquello necesario para una correcta transmisión de gobierno de cara al próximo 10 de diciembre. Sin embargo, ya surgieron cortocircuitos.

Horas después de la suspensión de la reunión, Montenegro advirtió que el municipio está en una “situación financiera compleja”. “Con estos números no podemos pagar los sueldos de diciembre”, sostuvo. Aunque aclaró que sí están garantizados los aguinaldos.

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