El intendente Carlos Arroyo participó este viernes de la inauguración de la Semana Social 2019, el encuentro organizado por la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina, y expresó: “Tenemos un 30% de pobres y eso es imperdonable”.

Las actividades se realizan en instalaciones del hotel sindical Intersur “13 de Julio”, ubicado en 9 de Julio y Mitre. Bajo el lema “Trabajo: clave para el desarrollo humano integral”, la jornada inaugural también contó con la presencia del titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea, el presidente de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, Jorge Lugones, el obispo de la diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, el Secretario de Culto de la Nación, Alfredo Abriani, y el Ministro de Gobierno de la provincia, Joaquín de la Torre.

“Les doy la bienvenida y agradezco la presencia de ustedes, porque son portadores de un mensaje que Argentina, Mar del Plata y Batán necesitan”, señaló el intendente. “Un mensaje relativo al trabajo, al mejoramiento de nuestra condición de Hijos e Hijas de Dios. Y si hemos sido hechos a semejanza del Creador, tenemos que tener una situación mejor en nuestro país”, agregó.

“Prefiero incomodar con la verdad que agradar con la hipocresía. Evidentemente, no estamos bien en el orden del trabajo. Yo recordaba recién una encíclica de 1891, la Rerum Novarum, en un momento en el que cambió la historia intelectual de las relaciones entre el trabajo y el capital. Y traía esos conceptos a la actualidad”, consideró.

En este sentido, el jefe comunal destacó: “Tenemos un país que lo tiene todo: que tiene 45 millones de habitantes y 3,5 millones de kilómetros cuadrados, en donde uno tira una semilla y crece una planta. Tenemos un 30% de pobres, de gente que no reúne los elementos mínimos para subsistir y avanzar en la vida. Eso es imperdonable”, aseguró el titular del Ejecutivo local.

“Tenemos que buscar las formas y los caminos para terminar con esto. Yo creo que si cumplimos simplemente con las reglas del Evangelio, lo podríamos lograr. El problema es que nos olvidamos rápido de las grandes verdades. No es tan difícil todo; se puede hacer. Es un problema de transparencia, de decencia, de buenos sentimientos, de querer al otro como a uno mismo”, aseveró.

A su vez, el intendente remarcó un hecho de su gestión. “Tomamos la decisión de incorporar alrededor de 60 personas con discapacidad. Ustedes no saben lo contento que estoy de haberlo hecho. No solo por mi conciencia, sino porque –además- esa dependencia empezó a funcionar un 30, un 40% más que antes. Cuando vemos esas situaciones, nos damos cuenta que somos un granito de arena en un océano. Y que arriba hay alguien que nos va a llamar algún día y nos va a pedir cuentas. Y nos va a preguntar qué hicimos con lo que tuvimos. Y allí tendremos que dar una respuesta. Y esa respuesta deberá ser positiva”, finalizó.

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