Esta mañana tres de los ocho acusados de los ataques neonazis en la ciudad tuvieron lugar para prestar sus últimas palabras ante los jueces que esta tarde presentaron su veredicto.

Alan Olea no quiso utilizar ese beneficio, Nicolás Caputo sólo afirmó que es "inocente" pero que "si es necesario" está "dispuesto a pedir disculpas", mientras que Giordano Spagnolo se explayó un poco más.

Spagnolo cargó contra los jueces y por la "situación" que está viviendo: "Me siento muy ofendido, yo soy inocente", afirmó. El ciudadano chileno de 23 años contó que vive en el país "desde que un terremoto sacudió Chile" y que trata de "estar en armonía con todas las personas que convive".

"Soy un civil que trata de buscar la mayor pertenencia. Me siento muy ajeno a lo que sucede acá", finalizó el acusado.

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