Atropelló y mató a 2 chicos mientras corría una picada: sus amigos confirmaron que habían bebido
Diego Cuevas iba a 130 km/h y arrolló a seis jóvenes sobre una vereda de la avenida Rivadavia

A medida que avanzan las audiencias en el juicio contra Diego Cuevas, el joven que en abril de 2015 atropelló a ocho personas y mató a dos de ellas mientras corría una picada sobre la avenida Rivadavia, a la altura de Haedo, la situación del imputado se complica sin retorno.

Acusado de "doble homicidio simple y cuatro lesiones graves", podría recibir entre 8 y 25 años de prisión, en una condena que resultaría ejemplificadora para los casos de muertes en siniestros de tránsito.

Hacia allí apuntan todas las declaraciones que se escucharon hasta ahora en el Tribunal Oral en lo Criminal 6 de Morón, formado por los jueces Alejandro Rodríguez Rey, Pablo Gossn y Daniel Leppen. Los testigos que se presentaron durante las tres primeras jornadas coinciden en que el acusado venía "corriendo una picada" con otro vehículo, un Volkswagen Bora negro, cuyos tripulantes nunca pudieron ser identificados.

La coincidencia en el relato de los hechos incluye a los amigos de Cuevas, que venían con él a bordo del Nissan Tiida. Dentro del auto que arrolló y mató a los primos Lautaro Juárez y José Manuel Lastra, e hirió a otros cuatro amigos de los fallecidos, venían seis personas que habían participado de una fiesta y que también habían pasado por algunos bares de la zona.

"De todas las testimoniales que hay, queda claro que venían corriendo una picada. Declaró un remisero al que pasaron en plena corrida, unas once cuadras antes del lugar donde mata a los chicos, y que después vio todo el desastre. Incluso los amigos de Cuevas reconocieron que actuaron con imprudencia, y que habían estado bebiendo", detalla Diego Diéguez Ontiveros, abogado de tres de los cuatro heridos graves que también dejó la trágica embestida.

Según contaron quienes presenciaron el hecho, y otros que se cruzaron con el Tiida unas cuadras antes, el copiloto de Cuevas venía "con medio cuerpo afuera del auto, una botella de vino espumante en la mano y arengando a todos los que se cruzaban a correr una picada".

También atestiguó una enfermera que venía en su auto por la avenida y fue parada por un amigo de las víctimas. "Venía en su auto de cumplir guardia en el Hospital Aeronáutico y la pararon los amigos de las víctimas. Fue la primera que asistió a los chicos, y dijo que cuando se acercó a Cuevas para recriminarle que ni siquiera había llamado al 911 le sintió olor a alcohol, y simulaba un estado de shock", contó Diéguez Ontiveros.

Diego Cuevas tenía 19 años en el momento del siniestro, y llega al proceso cumpliendo arresto domiciliario. Lautaro Juárez y José Manuel Lastra, las víctimas fatales, apenas contaban con 16 años.

Esa madrugada de domingo volvían de bailar con otros seis amigos. Caminaban sobre la vereda de la avenida, y en su intersección con Maipú fueron arrasados por el Nissan Tiida que conducía Cuevas. Lautaro murió en el acto, su primo en cambio agonizó por días en el Hospital Güemes de esa localidad.

Las pericias al momento del accidente constataron que Cuevas manejaba a 127 km/h, pero no pudo comprobarse si estaba alcoholizado porque las muestras tomadas fueron adulteradas. "Se había violentado la cadena de custodia cuando llegó a La Plata, y en el Departamento de Bioquímica dijeron que lo que había en el tubo de ensayo no era sangre. Por este tema hay una causa que corre en paralelo", explicó el letrado.

Ontiveros es también el secretario de la ONG Malditas Picadas, creada tras la muerte de Pato Cardozo, en San Martín, a manos de un conductor temerario que recibió ocho años de prisión efectiva. En ese entonces, el abogado también había llevado adelante la querella.

Cuevas, que se excusó de estar presente durante su proceso, también está imputado por "lesiones graves con pluralidad de víctimas", por las heridas que causó a otras cuatro personas durante la "prueba de velocidad en zona urbana", es decir correr una "picada".

Ellos son Tato Rodríguez, Daiana Vergara, Adrián Welsch, Esteban Vergara, Lautaro Cavs y Cristian Vergara. Este último sufrió un hundimiento del cráneo a causa del impacto, pérdida de masa encefálica y problemas motrices y psicológicos. Además, perdió la memoria de mediano y corto plazo, por lo que, aunque se presentó a declarar, no pudo aportar mayores datos.

Al comenzar la causa, la Fiscalía imputó al conductor del Tiida por los mismos delitos por los que se los juzga ahora y consideró que el acusado debía permanecer detenido, pero el juez de Garantías Alfredo Meade lo liberó al imputarle el delito de "homicidio culposo", que recibe un castigo penal menor.

No obstante, ante una apelación de la Fiscalía y de las familias de las víctimas, la Cámara Penal de Morón ordenó el 15 de mayo de 2015 la detención de Cuevas al dar por acreditado que estaba corriendo una "picada" a casi 130 kilómetros por hora, y que podrí­a fugarse si permanecía en libertad.

Por la cantidad de pruebas y testimonios que se están presentando durante las largas audiencias, se prevé que la decisión del tribunal recién podrá conocerse a mediados de la semana próxima.

Fuente: Clarín.