Ayelén Tarabini ama la gimnasia artística. Es su pasión, su sentir, su manera de expresarse, su forma de vida. Hoy transita entre el shock y el asombro, entre la reflexión y el lamento, por el espanto que sacude a su deporte en Estados Unidos, donde Larry Nassar, el ex médico del seleccionado de ese país, fue condenado ayer a entre 40 y 175 años por abusos sexuales, luego de 150 testimonios de mujeres, incluidas campeonas olímpicas y mundiales.

Ayelén, la joven a la que su sonrisa eterna la ayudó a sobrellevar lesiones graves, hoy intenta descifrar cómo pudo haber pasado lo pasó. Porque ella -sí, ella- pudo haber sido una víctima más de Nassar, quien durante una década mantuvo contactos esporádicos online con ella.

“Cuando tenía 15 años, los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007 fueron mi primera competencia a nivel mayores. Y como todas las chicas íbamos juntas de la Villa al estadio para entrenarnos, nos saludábamos. Entre todos los que conocí estaba Nassar -relata desde Mar del Plata-. Lo raro fue que meses después de esos Juegos, me encontró en Facebook y se contactó conmigo”.

-Hola, ¿cómo estás? Soy el médico de Estados Unidos. Me acuerdo de vos por tu sonrisa.

A partir de ese momento, hubo mensajes aleatorios ocasionales sólo “para ver cómo estaba” y ella, con lógica adolescente, los tomaba como un impulso más. Se lo volvió a encontrar cara a cara en los Mundiales de 2009 y de 2010. “Venía, me saludaba y me decía que se acordaba de mí. Me comentaba mis publicaciones en redes sociales. Siempre con respeto”, desmenuza Tarabini.

Ahora TV | Entrevista con Ayelén Tarabini

Ayelén Tarabini se encontró con Larry Nassar en el Mundial de 2010 y el médico le respondió un posteo en Instagram: "¡Espero que nos podamos volver a encontrar en el futuro!"

Eso se lee en la foto del Instagram que ilustra esta nota, porque cuando Ayelén posteó una foto de 2010 en la que se los ve juntos, como puede haber miles de fotos así en una vida, Nassar le contestó: “¡Espero que podamos vernos de nuevo en el futuro!”.

A la distancia, queda claro que era el modus operandi de un abusador sexual serial. Un pedófilo. Con el agravante de hacerlo desde un lugar de poder. Peor lacra, imposible.

Claro que pronto llegaría el momento decisivo, el que pudo haber cambiado la vida de Ayelén. A fines de 2011, la gimnasta se cortó el tendón de Aquiles de la pierna izquierda mientras se entrenaba en Quilmes, su club de toda la vida. Y Nassar vio luz y subió. “Se enteró por las redes y me escribió por Messenger diciéndome que me podía ayudar en lo que necesitara -recuerda ella-. Me dijo que me podía mandar un CD con ejercicios de rehabilitación. Le di el OK porque yo lo veía como un doctor. Y me lo mandó”.

A Mar del Plata, por correo desde East Lansing, Estados Unidos, llegó un sobre con el CD y una carta escrita por Nassar de puño y letra, con el membrete de la Michigan State University. La impunidad era absoluta.

La carta que le envió Larry Nassar a Ayelén Tarabini a Mar del Plata, junto con un CD con ejercicios de rehabilitación. Luego la invitó a Estados Unidos a entrenarse con Aly Raisman. Era una carnada.

-Estimada Ayelén, espero que hayas tenido una maravillosa Navidad. Los ejercicios para el tobillo están en un PDF que se abre con Adobe y los videos están embebidos en el PDF. Avisame si tenés problemas con el programa. ¡Buena suerte y que te mejores pronto! Larry.

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Pero Nassar siguió adelante con su estrategia y entonces le lanzó el anzuelo decisivo. “Me dijo que si quería, me invitaba a hacer la rehabilitación a Estados Unidos y que después me podría entrenar junto a Aly Raisman -afirma-. Yo quería ir, porque es una de las mejores, pero al final no fui porque el viaje costaba mucho dinero. Viéndolo hoy, ¡menos mal que no fui!”.

Escuchar semejante relato eriza la piel. El abusador Nassar le ofrecía entrenarse con la tricampeona olímpica en suelo en Londres 2012 y por equipos en 2012 y en Río 2016, y bicampeona mundial en equipos de Tokio 2011 y Glasgow 2015. Era una carnada.

A Ayelén le pasó de todo en su cuerpo, expuesto a la exigencia del alto rendimiento en un deporte físicamente demandante: se operó el manguito rotador del hombro izquierdo, se luxó un codo y se cortó el tendón de Aquiles derecho en pleno Mundial de 2015, por lo que no pudo clasificarse a Río 2016. Nassar le preguntaba siempre cómo estaba. “Estaba al tanto, me saludaba para las Fiestas y cada vez que me lastimaba, me preguntaba si necesitaba ayuda”, rememora.

En agosto de 2016, el diario “Indianapolis Star” publicó el primer informe sobre los abusos sexuales de Nassar en la gimnasia estadounidense. La noticia corrió tan rápido que un día Fabián Tarabini le comentó a su hija Ayelén: “Escuché en la radio lo de ese doctor”. El asombro fue mayúsculo.“No lo podía creer hasta que comencé a leer la historia y ahí me cayó la ficha de todo”, confiesa ella con lógica. Podía haber sido una víctima más.

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Es inexplicable lo que pasó. Las gimnastas somos todas iguales y desde chicas nos formamos para llegar. Incluso ahora ayudo muchísimo a las chicas con las que me entreno, a las que les llevo entre 10 y 15 años. Las corrijo cuando no pueden las entrenadoras, por ejemplo -cuenta-. En este deporte, luchamos contra la cabeza. Y hasta Simone Biles (cuatro oros olímpicos y diez títulos mundiales) escribió que no puede sacarse de la cabeza lo que le hizo”.

-¿Cómo procesás ahora este tema?

-Es horrible. Da impotencia, bronca, asco... Pensá que en la gimnasia siempre te mostrás fuerte al entrenarte o al competir, pero cuando vas al kinesiólogo o al médico les decís: “¡No doy más! Me duele el pie!”. Uno necesita confiar.

-Es lógico que confiaras en la buena intención de Larry Nassar. Al cabo, era el médico de las mejores... ¿Y ahora?

-Tenía una imagen totalmente distinta de él. Es una persona horrenda. Es un monstruo.

La pasión como bandera

Es una tromba Ayelén Tarabini. No se sale de su rutina de entrenamiento ni un día. Quiere seguir dándole duro a su pasión, esa que lleva como bandera. "Es la primera vez desde 2009 que puedo hacer una pretemporada, porque durante todos los años venía de lesión en lesión", cuenta."Recién entre fines de noviembre y comienzos de diciembre pasados pudo competir en cuatro disciplinas de deporte por primera vez desde su lesión en el tendón de Aquiles derecho, en el Mundial de Glasgow 2015.

"Estuvo bueno para romper el hielo", cuenta sobre el Abierto mexicano, un torneo por invitación en el que compitió contra gimnastas de Rusia, Ucrania, Rumania, España, Cuba, Hungría y México.

Y a fin de año volvió a subirse a podios. Es que en el Sudamericano de Bolivia fue oro en suelo, justamente la especialidad en la que se había lesionado en Escocia, plata en salto y en viga, y cuarta en el all around.

Los Juegos Sudamericanos de Cochabamba son el próximo objetivo: se disputarán del 26 de mayo al 8 de junio. Habrá dos selectivos para el seleccionado en marzo y en abril. Ayelén Tarabini va por más.

Fuente: Clarín

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