Facebook podría haber mentido a las marcas sobre el tiempo de visionado de sus anuncios en formato video. Así lo asegura Ars Technica a raíz un informe presentado por un grupo de firmas afectadas, las cuales han demandado a la compañía de Zuckerberg por haberles engañado durante dos años.

Todo comenzó a raíz de una noticia publicada en The Wall Street Journal en la que se afirmaba que Facebook habría sobreestimado entre un 60% y un 80% el tiempo medio de visualización de los anuncios desde 2015 a 2017.

Este dato es especialmente relevante para los departamentos de Marketing, ya que refleja cuánto tiempo están los usuarios viendo su spot. Así, cuanto mayor sea ese número, más impacto tiene la firma en el cliente y, por tanto, más posibilidades hay de que realice una compra.

Al parecer, según la marca, esta "sobreestimación" de la que hablan en el artículo se produjo por aplicar mal la fórmula con la que lo calculaban. En vez de dividir el tiempo total de visionado entre los consumidores que vieron vieron el vídeo, sólo lo dividían entre los que lo habían visto durante más de tres segundos.

¿Error por despiste o intencionado?

Pero, ¿realmente fue un despiste o lo hicieron a propósito? Esto es precisamente lo que las marcas ponen en duda. La clave está en que si un usuario ve un spot durante menos de tres segundos implica que está haciendo scroll en la pantalla para evitarlo, algo que no se mostraba en la métrica que ofrecían a las compañías. De esta forma, el tiempo medio de visualización por cada usuario aumentaba... y mucho.

Tanto es así había datos tan increíbles como que esa cifra era casi del 100% —algo, cuanto menos, sospechoso.

En su momento, Facebook se defendió de estas acusaciones diciendo que habían descubierto esta equivocación hacía un mes y que, tan pronto como se percataron de ello, lo corrigieron. De hecho, mandaron un correo a los anunciantes sobre una "discrepancia" reconociendo un "error reciente".

Aunque mucha gente sospechó de las intenciones de la red social no se podía hacer nada por falta de pruebas.

Cifras infladas hasta un 900%

Sin embargo, ahora, el grupo de anunciantes que ha demandado a Facebook asegura tener pruebas de que mintieron conscientemente. Por ejemplo, han aportado correos de los ingenieros de la compañía en los que comentan que las métricas de los anuncios en vídeo estaban infladas, así como que informes en los que afirmar rechazar someterse a una auditoría interna, entre otras cosas.

Incluso, se puede ver que la compañía cambió la forma en la que se nombraba a estos datos y que corrigió las cifras que se mostraban en los mismos. De esta forma, pasó a llamarse "tiempo medio de visionado" en vez de "tiempo medio de visualización por vídeo".

Y eso no es lo peor. Las pruebas que aportan los demandantes reflejan que las cifras que se les daban no eran de una sobreestimación entre un 60% y un 80% —como afirmaba The Wall Street Journal— sino de entre un 150% y un 900%.

Además, aseguran que Facebook sabía que el dato aportado por el medio de comunicación era erróneo y que decidió no corregirlo porque la cifra real era mucho mayor. Y es que, si las marcas hubieran conocido este dato desde el principio, probablemente no habrían gastado tanto dinero en este formato publicitario.

Cuáles podrían ser las consecuencias para Facebook

Las consecuencias para Facebook si se demuestra que estas acusaciones son ciertas podrían desencadenar en una gran demanda en la que participarían no sólo las marcas, sino también los medios de comunicación.

La razón es simple: con las cifras que daba la red social todo parecía indicar que hacer vídeos era muy rentable. Así, fueron muchos los que reestructuraron sus redacciones y contrataron a un encargado de vídeo para que realizara este tipo de contenidos... y tenía su lógica: para ellos era un ingreso extra.

De hecho, por falta de recursos, algunas editoriales despidieron a gente dedicada al mundo offline (revistas, semanarios, periódicos, etc) para poder incorporar en plantilla a este especialista.

Facebook se dedicó durante años a mantener reuniones privadas con los medios y les incitaba a producir este tipo de contenidos, ya que los "datos hablaban por sí solos".

Tanto es así que el propio Mark Zuckerberg reconoció en varias entrevistas que el futuro de la red social pasaba por este formato "Estamos en la era dorada del vídeo. No me sorprendería si en los próximos cinco años la mayoría de los post que la gente compartiera a través de la red social fueran vídeos", decía a Buzzfeed en 2016.

Por eso, no es de extrañar que muchos de los responsables de estas webs, redactores y altos cargos estén verdaderamente enfadados con la compañía.

Fuente: www.businessinsider.es

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate