La calle Mitre repleta de gente. Colas en los restaurantes, cervecerías con aforo completo. Los clásicos locales de venta de chocolates recuperan sus niveles de venta, a tono con una ciudad revitalizada con la vuelta de los egresados. Es verano y Bariloche vive un enero a pleno, con ocupación completa en la mayoría de sus hospedajes. A tal punto, que las autoridades piden a los turistas que no viajen si no tienen reserva.

Claro que no sólo de egresados vive Bariloche. La ciudad se convirtió en el destino número uno del programa Previaje. Visitantes de todos los puntos del país disfrutan de sus paisajes y se desplazan hacia los encantos de sus localidades vecinas: conseguir un boleto para Villa la Angostura resulta una misión casi imposible durante enero. Ni hablar de los turistas extranjeros, que llegan en gran número para aprovechar las ventajas del tipo de cambio. De los 300.000 visitantes que recibe Bariloche en las temporadas de verano, cerca del 85% son argentinos; un 8% son de países limítrofes, sobre todo brasileños y chilenos, y en menor medida, uruguayos. El resto proviene de diferentes países, sobre todo europeos.

Bariloche prevé recibir de 8% a 10% más de turistas esta temporada, contra la misma época del año pasado, que también había arrojado buenos números. "En la primera quincena pasaron unos 100 mil turistas por la ciudad. Todo se viene desarrollando bien, estamos muy contentos con ser el primer destino elegido por Previaje, con una conectividad de 17 vuelos diarios", explicó el secretario de Turismo de Bariloche, Gastón Burlón.

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EL CUIDADO A LOS EGRESADOS

Con la nueva ola de casos de Covid-19 que se registra en Argentina desde diciembre, el cuidado de los estudiantes que se contagian durante el viaje de egresados se transformó en un punto central para la secretaría de Turismo de Bariloche, que trabaja en conjunto con las empresas de viaje para garantizar la mejor atención a quienes contraen la enfermedad.

"Desde el 2 de octubre hasta fines de diciembre pasaron 55 mil chicos por la ciudad y casi no tuvimos ningún caso positivo de Covid. Hasta que levantó la curva, como en todo el país, y tomamos la determinación de que aquellas empresas que tuvieran chicos aislados, suspendan las entradas para dar tiempo a que se les dé el alta y poder renovar la burbuja completa", explicó Burlón. "Los estudiantes tienen un protocolo mediante el cual se los testea tres veces, desde que inician el viaje hasta que regresan. Esto es para estar tranquilos y seguros de que regresen sanos. Se los aísla en Bariloche, en hoteles especialmente preparados para tal fin, y se los atiende. Se les dan todas las comidas, con médicos que los visitan diariamente", agregó.

No obstante, quienes quieran regresar a realizar la recuperación en sus hogares, pueden hacerlo. "Agregamos al protocolo estudiantil una nueva herramienta, que es el Bus Seguro de regreso, con el que las empresas estudiantiles, con protocolos especiales para esos buses, pueden hacer un traslado con todos los casos positivos, de punto a punto", indicó el funcionario. "Para subir a ese bus, los chicos tienen que firmar una declaración jurada, en la que aseguran que tienen lugar para hacer el aislamiento al regreso y que los va a ir a buscar alguien en transporte privado. No pueden tomar transporte público y el micro para en un lugar abierto. No tienen contacto con nadie, porque se les deja la vianda y la bebida para todo el viaje antes de la salida", destacó.

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