Bill Gates, fundador de Microsoft y uno de los hombres más ricos, hizo otro de sus vaticinios sobre el futuro de la pandemia de coronavirus y habló sobre el método particular para que todo vuelva a la normalidad.

El empresario estadounidense escribió en su blog en el que reconoce que la variante ómicron, más contagiosa pero menos grave, generó un gran problema porque "ha llevado a un número récord de casos y hospitalizaciones en todo el mundo". La gran cantidad de contagios, según él, es positiva ya que permitirá llegar al final de la pandemia este mismo año.

"A medida que los países experimenten su ola de ómicron, los sistemas de salud se verán afectados. La mayoría de los casos graves serán personas no vacunadas. Una vez que ómicron pase por un país, el resto del año debería haber muchos menos casos, por lo que el covid podrá tratarse más como una gripe estacional", escribió el empresario sobre esta variante.

El plan

Para Gates, teniendo en cuenta el escenario actual, la única solución para derrotar definitivamente a la pandemia de coronavirus es "eliminar el virus en todas partes" y para ello tiene un plan: invertir 150 millones de dólares en la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias.

Tal como informó el sitio Clarín, la Fundación Bill Gates creó este plan en 2017 para acelerar el desarrollo de vacunas contra nuevas enfermedades. Esta gran inversión debería suponer un gran empujón para poder desarrollar y repartir vacunas contra el coronavirus por todo el mundo. De esta manera, sería una buena medida contra el gran desequilibrio que existe entre los países ricos y pobres en el acceso a los antídotos.

Este plan no se limitaría a crear vacunas contra el coronavirus, sino que también se crearían antídotos contra otras posibles pandemias "dentro de los seis meses posteriores" a su detección. Así, se podría plantar cara con relativa fuerza antes de que la enfermedad se descontrolara.

Los dos "problemas"

En un anterior pronóstico, Gates alabó el trabajo hecho con las vacunas, que "previenen muy bien las enfermedades graves y la muerte, pero les faltan dos cosas clave".

Según el fundador de Microsoft, los únicos 'peros' de los sueros desarrollados contra el coronavirus se centran en dos: que permiten las infecciones y que cuentan con una inmunidad limitada en cuanto a su duración. Las vacunas esterilizantes pueden acabar con este problema. Así, asegura que las próximas deberían "evitar la reinfección y que tengan una duración de muchos años".

Un estudio reciente de la Universidad de Copenhague descubrió que la rápida propagación de la variante Ómicron, que ahora es responsable del 98,3 % de los nuevos casos en los Estados Unidos, según los CDC, probablemente se deba a su capacidad para evadir mejor la inmunidad que ofrecen las vacunas y infección previa que las variantes anteriores.

Gates señaló que Ómicron desafiará los sistemas de salud a medida que se convierta en la cepa dominante en otros países del mundo, pero podría permitir que los funcionarios de salud comiencen a tratar el COVID de la misma manera que rastrean virus endémicos como la influenza.

Charla profética

Gates dio una profética charla TED en 2015 advirtiendo sobre la amenaza de una pandemia, diciendo que si "algo mata a más de 10 millones de personas en las próximas décadas, lo más probable es que sea un virus altamente infeccioso en lugar de una guerra".

Su organización filantrópica, la Fundación Bill y Melinda Gates, donó $1750 millones para combatir la pandemia y desarrollar vacunas contra el COVID-19.

Alrededor de dos tercios de la población estadounidense mayor de 5 años está completamente vacunada contra el COVID-19 y el 79,2 % recibió al menos una dosis, según datos de los CDC. De los vacunados completos mayores de 18 años, el 39,8% ha recibido una dosis de refuerzo.

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