Gabriel Boric se ha visto empujado a relanzar su Gobierno. Menos de 48 horas después del rechazo electoral en el plebiscito constitucional celebrado el domingo, el presidente de Chile ha anunciado este martes una profunda reforma de su Gabinete de ministros. Boric sacrificó a dos figuras de máxima confianza: la ministra de Interior, Izkia Siches; y Giorgio Jackson, secretario de la Presidencia, amigos de su época de militancia estudiantil e integrantes de la mesa chica del poder.

Luego de esto, el presidente chileno le ha abierto la puerta a políticos de la centroizquierda tradicional, como Carolina Tohá y Ana Lya Uriarte, hasta ahora segunda de Siches. Ha sido un giro hacia el centro ideológico y también una claudicación a los reclamos de mayor gestión que recibía desde los sectores más moderados de las dos coaliciones de Gobierno que arropan al presidente, que todavía no cumple seis meses en La Moneda.

image.png

Los cambios en su gabinete

“Los cambios de Gabinete siempre son dramáticos y a este no le ha faltado su dosis. Tenía que doler y duele, pero es necesario. Este es uno de los momentos más difíciles que me ha tocado enfrentar”, ha dicho Boric luego de los nombramientos. “Quiero que en conjunto fortalezcamos la coalición que nos respalda y enfrentar, con quienes se quedan, las urgencias ciudadanas”, ha agregado. Ratificó así que el proceso constituyente en marcha no afectará su programa de Gobierno: “Ni un paso atrás”.

Los cambios han sido fruto de la necesidad política y las tensiones internas tras el triunfo del rechazo a la Constitución con el 62% de los votos. La llegada de figuras de la centroizquierda reduce la influencia de la generación que llegó a La Moneda tras liderar las protestas estudiantiles, como el propio Boric, los salidos Jackson y Siches o la vocera Camila Vallejo, que se mantiene en su cargo.

image.png

Quienes se fueron y quienes llegaron

Carolina Tohá, de 57 años, estuvo siempre muy cerca de los presidentes socialistas de la democracia, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, de quien fue portavoz durante su primer mandato (2006-2010). Militante del PPD, partido que integra la alianza Socialismo Democrático que forma parte del oficialismo de Boric, es una figura de gran peso político, con mucha experiencia en el Parlamento y en el Gobierno y profundas redes en la izquierda: su padre, José Tohá, socialista, era ministro del Interior y Defensa de Salvador Allende. Hoy, ella ocupa el mismo cargo que ocupó su padre hace más de medio siglo.

Otra salida de peso ha sido la de Giorgio Jackson, de 35 años, que perdió su estrella con la derrota del apruebo en el plebiscito constitucional, aunque desde mucho antes parecía evidente su salida. Compañero de Boric desde la época universitaria, se lo consideraba una dupla política con el presidente. Estaba hasta ahora a cargo de las relaciones con el Parlamento, un puesto clave en la articulación de los proyectos de ley, las reformas y del periodo constituyente que ahora se inicia. Boric lo ha corrido de ese lugar y lo ha puesto como ministro de Desarrollo Social, un sitio que lo aleja del comité político y del primer anillo del poder.

En lugar de Jackson ha asumido Ana Lya Uriarte. Se trata del desembarco del bacheletismo en La Moneda. Uriarte conoce desde hace años al presidente Boric, desde los tiempos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Tendrá ahora una tarea compleja: coordinar con el Congreso la hoja de ruta del nuevo proceso constituyente. “Vamos a enfrentar muchos desafíos, con un proceso constitcional cuyo itinerario están por ser definidas. Tendremos el máximo respeto para encontrarnos con el Parlamento”, ha dicho luego de jurar en el cargo.

La salida de Siches ha sido sin duda muy dura para Boric, porque fue un símbolo de la sangre joven y el espíritu feminista que el presidente quiso dar a su primer equipo. Siches ha dejado el cargo entre lágrimas, tras un largo abrazo con el presidente. Había llegado a Interior arropada por una enorme imagen positiva. Médica de profesión, se hizo popular en sus críticas al manejo de la pandemia por parte del Gobierno de Sebastián Piñera. Luego hizo campaña por Boric. Pero su popularidad se derrumbó rápidamente por una serie de errores propios que terminaron, seis meses después de asumir, por eyectarla del cargo.

Boric ha perdido alfiles de gran peso simbólico, miembros del primer anillo de poder. Fue una apuesta de Boric instalar a sus compañeros de ruta, como el mismo Boric los llama, en los principales ministerios de La Moneda. En este círculo, sin embargo, se mantienen la portavoz Vallejo, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, y el ministro de Hacienda, Mario Marcel, que pertenece a la centroizquierda. Se suman Tohá, como timonel, Uriarte y la comunista Jeannette Jara desde el ministerio de Trabajo.

La presentación de los nuevos ministros inició con hora y media de retraso. La espera en el patio de La Moneda fue larga, donde unos mil estudiantes se enfrentaban con la policía al grito de “y va a caer, y va a caer la Constitución de Pinochet”. Los jóvenes que más activamente hicieron campaña por el apruebo a la nueva Carta Magna decidieron salir a la calle para repudiar la derrota sufrida en el plebiscito del domingo.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate