En este año, electoral de punta a punta, el gobierno anda de revés en revés. Apenas Jujuy le dio la primera gran alegría a Cambiemos, incluso con una pérdida de diez puntos con respecto a lo logrado por el hoy gobernador Gerardo Morales en 2015. El escenario se torna entonces más que difícil con miras a octubre y la posibilidad de mantener caudal de votos en el territorio nacional como para retener el gobierno nacional y otros distritos importantes, entre ellos Buenos Aires.

Cambiemos solo ganó una de las diez elecciones que ya se disputaron para renovar gobiernos provinciales. Desde distintas alianzas, con sellos que se distancian del movimiento original, las fuerzas con presencia justicialista se quedaron con la mayoría de esos distritos. Pero habrá que ver si se alinean detrás de la fórmula Alberto Fernández – Cristina Fernández, si juegan sobre posiciones intermedias o negocian con el oficialismo nacional los peronistas que no comulgan el kirchnerismo.

Lo que se vivió este fin de semana fue un fiel reflejo de esa tendencia. El peronismo, desde sus distintas vertientes, retuvo el gobierno en Entre Ríos, Tucumán y Chubut. En Mendoza, donde se desarrollaron las PASO, el radicalismo llevó otra tibia cuota de optimismo a la Casa Rosada.

En los comicios de este domingo se puso en juego el 15% del padrón electoral y todavía con dispersión de los votos justicialistas, repartidos desde el kirchnerismo hasta el massismo, Cambiemos tuvo resultados muy flojos.

EnTucumánhubo reelección deJuan Manzur, felicitado casi al instante y vía tuit por el precandidato presidencial de Unidad Ciudadana, Alberto Fernández. Muy lejos quedó la legisladora Silvia Elías de Pérez, la candidata de Cambiemos que hizo todo lo posible por mostrarse lejos de cualquier imagen de Mauricio Macri.

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Gustavo Bordet fue contundente en Entre Ríos, donde aglutinó el voto peronista y ganó con más del 50%. Su triunfo no fue sorpresa, como tampoco el de xxxxx Arcioni en Chubut, hombre cercano a Sergio Massa y heredero político del ex gobernador Mario Das Neves.

El denominado “súperdomingo” de elecciones tuvo en Jujuyel primer festejo de Cambiemos. Gerardo Morales se impuso en las urnas. El peronismo, también allí dividido entre Frente Patriótico y kirchneristas, le dio al gobernador la posibilidad de la reelección.

Las PASO de Mendoza también trajeron algo de alivio al entorno de Cambiemos, aunque no tanto al macrismo porque el intendente radical Rodolfo Suárezvenció al macrista El peronista también tiene allí su interna, como en buena parte del país.

Hasta aquí todo había sido derrota para la fuerza que tiene en Mauricio Macri a su máximo referente. La más reciente fue en San Juan, donde Sergio Uñac se impuso con comodidad a Humberto Orrego, el candidato de Cambiemos. Pronto reclamó la unidad del peronismo para ganar las presidenciales de octubre.

Oscar Herrera Ahuad había logrado la victoria en las elecciones de Misiones, donde se impuso con casi 70% de los votos ante Humberto Schiavoni, presidente del PRO en la región. El gobernador avisó que serán oposición del candidato que presidencial del oficialismo.

Por La Pampa fueron todas malas para el macrismo. Primero, con Carlos Mac Allister como candidato, perdieron la interna ante el radicalismo. En las generales, el radical Daniel Kroneberger cayó ante el justicialista Sergio Ziliotto. Por si fuera poco, Cambiemos perdió la capital pampeana, Santa Rosa, donde ganó Luciano Di Nápoli, hombre de pura cepa kirchnerista.

La vía del medio pareció asomar fuerte el 12 de mayo con la victoria de Juan Schiaretti en Córdoba. Contundente en las urnas, aparecía entonces como el gran armador de Alternativa Federal para que la disputa presidencial no se limite a Cambiemos y el kirchnerismo. Todo se diluyó en poco menos de un mes.

Las PASO de Santa Fe también dejaron una lectura abierta. El más votado fue el actual gobernador, el socialista Antonio Bonfatti. Pero si los dos candidatos peronistas que participaron de la interna sumaron esfuerzos serían la fuerza ganadora. ¿Cambiemos? Terdero y lejos, apenas 20% de los votos.

En el calendario de internas abril había advertido sobre el potencial de Bordet en Entre Ríos, que se quedó con las paso y ya sumaba 58% de los votos, casi tantos como recibió en las generales provinciales del último domingo. En ese mes Arabela Carreras ganó con más del 50% de los votos en Río Negro, por encima del kirchnerista Martín Soria. Aquí también Cambiemos quedó relegado con Lorena Matzen como postulante a gobernadora.

Lo que se vio en Chubut este domingo había tenido un claro anticipo también hace dos meses. En las Paso Arcioni fue el más votado, con 32% de votos. Sus dos principales opositores sumaban 33 puntos. El candidato de Cambiemos, Gustavo Menna, fue tercero.

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La interna sanjuanina, a fines de marzo, ya mostraba fuerte a Uñac, uno de los dirigentes peronistas con mayor reconocimiento en los últimos tiempos. Sumó 55% de los votos y lo ratificó este domingo, en las generales, donde venció a Marcelo Orrego, de Frente Por Vos.

Por Neuquén es difícil cambiar la historia. El Movimiento Popular Neuquino se quedó en el poder por cuatro años más con la victoria de Omar Gutiérrez. Apoyado por Cristina Fernández, Ramón Rioseco fue segundo con apenas 25% de los votos. Cambiemos puso allí a un radical, Horacio Quiroga, que quedó tercero.

La próxima cita fuerte será el próximo 11 de agosto, cuando en las PASOse definan candidturas nacionales y las provinciales pendientes. Y la fecha decisiva es el 27 de octubre, con candidatos confirmados y una batalla en las urnas de las que surgirá quien conduzca al país hasta 2023.

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