La actriz y productora teatral Carmen Barbieri, de 65 años, quien desde hace dos semanas se encuentra internada en la clínica Zabala tras contagiarse de coronavirus y presentar complicaciones por un cuadro de neumonía bilateral, continúa evolucionando favorablemente, según informó el último parte médico.

Muy creyente, se refugia en la fe para salir de este mal momento. Fiel devota de la Virgen de Guadalupe, patrona de México, la actriz se llevó entre sus pertenencias una estampita a la que le pide que vele por su salud, como lo hizo el año pasado con su hijo Fede Bal, que tuvo que realizarse un tratamiento de quimioterapia tras haber sido diagnosticado con cáncer.

Sandra Domínguez, amiga de Barbieri, contó: “Yo ya lo puedo decir, porque seguro que lo va a contar cuando salga. Ella me contó que se le presentó la Virgen de Guadalupe cuando estaba en terapia intensiva”.

Días antes de que le indujeran un coma para poder ponerle un respirador, la capocómica le había enviado a través de Whsatsapp la imagen de la Virgen. Al respecto, dijo: “Sí, pero eso es algo muy positivo. Y yo les digo a todos mis amigos que, en todas las religiones, oraron. Médicos del cielo, gente hinduista, católicos, la Virgencita de Fátima, todos”.

“La están despertando lentamente, es decir, están bajando la sedación del coma farmacológico. Mejoró su oxígeno, tiene muy poca fiebre, la mínima, y los valores del laboratorio dan todos bien”, indica el informe que recibió esta mañana su hijo, Federico Bal, quien comparte las noticias acerca de la salud de su mamá a los allegados de la intérprete y capocómica.

Carmen fue internada el 20 de enero en la Clínica Zavala con un cuadro de neumonía bilateral derivada de coronavirus y el jueves pasado fue trasladada a terapia intensiva, donde le indujeron coma farmacológico con conexión a un respirador.

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