La diputada Elisa Carrió se expresó este sábado por la noche en la mesa de Mirtha Legrand y reconoció que vive “un divorcio transitorio pero necesario” con el Gobierno. “Lilita” le pidió “actos” al Presidente Mauricio Macri. “Lo quiero más de lo que debería quererlo”, indicó.

Con respecto a su postura contra el ministro de Justicia Germán Garavano, Carrió confirmó que pedirá el juicio político y sostuvo: "No quiero que esto se genere dentro de seis meses, porque en seis meses hay ruptura. Ahora hay tiempo de recomponer”.

"Quise distender, pero esta semana lo presento. Lo que escribo y firmo, yo lo hago", dijo sobre la búsqueda de la destitución del ministro. El enfrentamiento se inició cuando el funcionario aseguró que no era conveniente la prisión preventiva de un ex presidente, en una época en que la figura de Cristina Kirchner tiene abiertos varios frentes en los tribunales. Y recrudeció más tarde, con la absolución de Carlos Menem por el tráfico de armas a Ecuador y Croacia, una resolución en la que, para Carrió, actuó gente del Gobierno.

La diputada expresó que su pedido se funda en la supuesta injerencia de Garavano en el Poder Judicial en los casos AMIA y Unicenter. "El caso AMIA terminó en la nulidad del juicio y en el pedido de los jueces para investigar a quienes encubrieron la investigación. En esa causa intervino Garavano. Quería salvar a Menem, a Hugo Anzorreguy (ex jefe de la SIDE) y a los fiscales (Eamon Mullen y José Barbaccia)", dijo sobre el caso de la mutual judía.

Y acerca del hecho ocurrido en la zona norte del Gran Buenos Aires, aseguró. "Se probaron la autoría y las conexiones con Aníbal Fernández y María del Carmen Falbo. Y la verdad es que negociaron. A ella la designaron asesora de Garavano, y fue Cambiemos", alertó la legisladora.

"Yo quiero al presidente, pero quiero actos. Quiero que Cambiemos gane dentro de seis meses. No quiero que esto se genere en seis meses, porque en seis meses hay ruptura. Ahora hay tiempo de recomponer", dijo la líder de la Coalición Cívica, que confía en que haya tiempo para subsanar las heridas. Y entregó otra definición sobre la situación con la plana mayor del Gobierno: "Es un divorcio transitorio, pero necesario".

Además, aclaró sus dichos sobre Macri, con quien --había dicho este jueves-- se amigaría cuando echara a Garavano. "En la lucha contra la corrupción, perdí la confianza en el presidente. Lo quiero más de lo que debería quererlo. ¡Es hijo de Franco Macri!", aseveró con una cuota de humor.

Sobre el ministro de Justicia, también afirmó que él no es quien maneja la Justicia. "Yo no puedo ser cómplice. El presidente está al tanto de esto. Garavano no existe, nunca fue el ministro. A la Justicia la maneja (Daniel) Angelici", comentó Carrió. Y agregó: "No se puede estar bien con Angelici y conmigo a la vez. No se puede estar bien con la mafia del fútbol y al mismo tiempo estar bien conmigo. Mauricio (Macri) lo sabía".

En otro tramo, se refirió a la Agencia Federal de Inteligencia. Y lo hizo con dureza: "La AFI esta cumpliendo un rol horrible. Persigue a fiscales, da a conocer documentos secretos de la UIF (Unidad de Información Financiera), presiona en la causa de Iecsa para que no avance".

Por último, volvió a respaldar a Mario Quintana, ex vicejefe de Gabinete de la Nación. "Reivindico la presencia de Mario Quintana en el gobierno. Se fue el mejor y quedaron los peores", definió, categórica. Y añadió: "No entiendo, no me lo explico y no lo perdono".

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