La diputada Elisa Carrió se instaló a menos de 500 metros del acto de Cristina Fernández de Kirchner y casi al mismo tiempo presentó su último libro, “Vida”, ocasión en la que dio su pleno apoyo a Guillermo Montenegro para que llegue a ser el próximo intendente de General Pueyrredon y con referencia a las próximas elecciones aseguró que “si gana el kirchnerismo quedaré presa”.

De nuevo en campaña, el jueves al lado de la gobernadora María Eugenia Vidal durante una recorrida por el distrito de Pilar y este viernes en Mar del Plata, en respaldo a uno de los candidatos locales de Juntos por el Cambio, advirtió que su tiempo en la política ingresó en una etapa de cierre.

En el Torreón del Monje, ante unas 200 personas, Carrió brindó algunos detalles de su libro y resaltó varios tramos de su historia personal, desde su compromiso con lo público, sus denuncias contra la corrupción y ahora como ladera de quienes están en el poder desde la victoria que acompañó a forjar en 2015.

“Ahora estoy acompañando a María Eugenia, pero ya acompañé a todos en las más difíciles", recordó cuando se le consultó sobre encuestas que circulan con variedad de pronósticos. Dijo que nos les da relevancia y sí se mostró mucho más ocupada en que se defiendan valores. “No se trata de una disputa electoral, se trata de algo mucho más profundo”, dijo la líder de Coalición Cívica y resaltó que en estos años “hemos ganado la república, pero tenemos que tener un Estado mucho más serio y responsable”.

En esta puja por mantener renovar mandatos logrados en 2015 calificó aquel logro como “un milagro histórico” porque se pudo ganar en elecciones pacíficas y no violentas “a un sistema autoritario”. “Y la segunda es volver al ciclo republicano”, afirmó.

Sobre la situación actual del país admitió que la clase media “está mal” y se puso como ejemplo: “estoy endeudada”, dijo. Por eso reconoció que este gobierno cometió errores que se deben resolver, pero pidió que se valor que con el actual gobierno “se otro de saqueo”.

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