“Nacer fuera de los hospitales, sanatorios o clínicas no es ganar derechos, sino perderlos”, afirmaron desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) con relación a un proyecto de ley que intenta regular el funcionamiento de ‘Casas de Partos y Nacimientos’ en todo el territorio nacional. Agregaron que todo lo que el proyecto de ley pregona ya está contemplado en las Maternidades Seguras y Centradas en la Familia, que además están equipadas con Salas de Trabajo de Parto, Parto y Recuperación (TPR).

Desde la sociedad médica insistieron en que la comprensión de la enorme vulnerabilidad del momento de nacer, y en ciertas ocasiones de parir, y la necesidad de proporcionar a las gestantes y a sus hijos e hijas la mejor asistencia posible, requiere de la seguridad de una institución médica equipada con los recursos humanos y tecnológicos adecuados, entre los cuales no pueden faltar un quirófano, anestesista para la urgencia, banco de sangre y terapia intensiva neonatal y de adultos.

En opinión de los especialistas de la SAP, los nuevos Centros previstos en el proyecto de ley, que actualmente se encuentra en la Cámara de Diputados, carecerán de infraestructura y profesionales con capacidad para realizar cesáreas, reparación de desgarros vaginales altos, cervicales y resolución de muchas otras posibles complicaciones.

“La Ley Nacional Nº 25.969 de ‘Parto Humanizado’, promulgada en 2004 y reglamentada en 2015, está incorporada al Programa Médico Obligatorio y contiene todos los elementos necesarios para los objetivos propuestos en este nuevo proyecto. Dicha ley es ‘de aplicación tanto al ámbito público como privado de la atención de la salud en el territorio de la Nación’ (art. 1º) y se refiere en forma específica en su artículo 2º a los derechos de la mujer ‘en relación con el proceso de embarazo, trabajo de parto, parto y postparto’, así como los derechos de ‘toda persona recién nacida’ (art. 3º)”, consignó el Dr. Jorge Cabana, médico pediatra, presidente de la Subcomisión de los Derechos del Niño de la Sociedad Argentina de Pediatría. “En resumen: en el contexto actual no aparece claro qué ventajas aportaría esta ley cuyos objetivos ya figuran en la legislación vigente”, afirmó.

“Los problemas que más frecuentemente pueden presentarse en un parto incluyen progresión inadecuada del trabajo de parto, compromiso del cordón umbilical con alteraciones de la salud fetal secundarias a caídas en la perfusión sanguínea y oxigenación tisular (asfixia perinatal) y sangrado excesivo post parto, sea por falta de contracción del útero o por algún tipo de desgarro. Si bien el proyecto de ley se refiere a embarazos de bajo riesgo y contempla la selección de personas gestantes sin condiciones conocidas que aumentan la posibilidad de problemas, no toda complicación puede ser anticipada con suficiente tiempo”, sostuvo por su parte el Dr. Gonzalo Mariani, médico pediatra neonatólogo y miembro de la Comisión Directiva de la SAP.

“Si bien existen herramientas para ‘clasificar’ a las embarazadas como de bajo riesgo, todas distan de ser concluyentes y, por ejemplo, la asfixia perinatal es un riesgo siempre presente, con la consiguiente necesidad de realizar maniobras avanzadas de reanimación y posterior internación en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales para cuidados respiratorios, cardiovasculares y terapias de neuroprotección”, insistió el Dr. Mariani.

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