"Me tapé la cabeza y me agaché", así relató ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°1 el joven que estaba de acompañante en el auto que manejaba Federico Sasso al momento que atropellaron y terminaron con la vida de Lucía Bernaola.

Jerónimo Leguizamón relató todo lo que vivió esa noche fatídica del 4 de junio del 2017, el joven contó que había tomado una botella de "ron Havanna" y que lo había notado "tranquilo" a Sasso al momento que terminaron "la previa" en la casa de un joven apellidado Girasoles.

Uno de los principales argumentos que utilizará la defensa de la familia Bernaola será que Sasso tenía la conducta de manejar rápido. "Se lo dije en algunas ocasiones, que maneje más tranquilo", afirmó ante las preguntas de los abogados.

Por otro lado, contó que él viajaba con el cinturón de seguridad y que no se imaginó lo que terminó sucediendo: "No venía pensando lo que podía pasar".

A la hora de explicar el accidente, Leguizamón aseguró que sintió "que el auto derrapaba" y por eso "primero fue en una dirección y después se desplazó hacia el otro".

Este jueves terminarán de declarar los acompañantes de Sasso y el viernes será el turno de que se presenten los peritos. Mientras que el lunes darán lugar a los alegatos.

El 4 de junio del 2017 Sasso atropelló a Bernaola en Alberti y la costa. Además, otros ocho jóvenes resultaron heridos. El hecho ocurrió cuando un grupo de jóvenes iban caminando por el paseo costero a la altura de Cabo Corrientes y fueron sorprendidos por un auto Renault Clio que se subió a la vereda a alta velocidad y los embistió.

Ese vehículo era conducido por Sasso, que en ese entonces tenía 19 años y circulaba alcoholizado. En un primer momento, el conductor intentó darse a la fuga pero al cabo de unos minutos volvió al lugar del hecho y los efectivos verificaron que tenía 1,23 miligramos de alcohol en sangre, más del doble de la cantidad permitida en ese momento por ley.

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