“Ella está lúcida, consciente, ubicada y habla de forma coherente. Las pericias son para determinar su estado, no para determinar el hecho en sí, eso es investigación de la fiscalía”, sostuvo el abogado en diálogo con Telediario, el noticiero de Canal Diez.

Los peritos que intervienen son uno de la Policía y dos de asesoría pericia. Además se cuenta con el informe de un psiquiatra que la atendía antes del hecho y luego de la muerte de Gastón, el hijo de ambos, en 2011, “que no determina un estado de inimputabilidad”.

“Pide que le den los medicamentos que le daba el psiquiatra. Ella tomaba tres ansiolíticos después de la muerte de su hijo y no le dan todos”, señaló Carmona.

Para el letrado, la situación de la imputada “es complicada por la sospecha que genera al haber ocurrido un homicidio similar tiempo atrás y fue ella quien los encontró”.

Al mismo tiempo, indicó que se encontraron manchas de sangre cuando se realizó la prueba con luz ultravioleta y se halló ropa en la ducha que también podría tener sangre, por lo que se tomaron muestras de ADN. “Son todos indicios y sospechas, no hay nada confirmado”, agregó.

En el domicilio donde fue encontrado Bustamante los investigadores encontraron un cortafierros con manchas de sangre y una plancha con restos capilares, los cuales serán analizados.

“Ella mantiene su inocencia en todo momento. Está mal anímicamente, deprimida, nerviosa, no sólo por la muerte sino por la falta de los medicamentos”, expresó.

Bustamante fue atacado mientras dormía en su domicilio ubicado sobre la calle 27 de Miramar, la misma vivienda en la que su hijo Gastón, de 12 años, había muerto estrangulado en 2011 en circunstancias que jamás fueron esclarecidas.

La mujer fue imputada inicialmente por el delito de "homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa".

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