Unos 16000 dólares de los casi cuatro millones que se le reclaman al autodenominado “asesor de mercados a futuro” Daniel Viglione se los confió María Luisa, una jubilada que creyó en la figura de quien por la radio y cada tarde prometía inversiones “muy rentables”.

"Me llamó y me pidió que me quede tranquila dos días antes de fugarse”, dice la mujer, acompañada por uno de sus hijos que también reclama por otra suma cercana a los 10000 dólares.

Viglione volverá a sentarse este lunes en el banquillo de los acusados para escuchar a los damnificados citados por el tribunal que lleva adelante el juicio oral y público por 87 casos de estafas, causa en la que también afronta similar instancia quien era su socia, María Larsen, con cargos más leves.

Los relatos coinciden en resaltar la confianza que transmitía el conductor de este programa radial, a tal extremo que a la entrega de cualquier suma –siempre superior a los 10000 dólares, que era el mínimo que exigía- respondía con una fotocopia y una firma suya. Ese papel y ser figura pública era toda la garantía que ofrecía.

María Luisa recuerda que llamó al teléfono que escuchó por la radio y habló con Larsen, que la invitó a sumarse a estas inversiones. “Le conté que tenía dólares en el Banco Nación, que no me daban interés, y me invitó a acercarme a hablar con Viglione”, dijo.

La propia Larsen la acompañó hasta el banco a retirar el dinero, que se llevó luego de dejarle una sencilla constancia que llevó con ella al tribunal, papel en el que de puño y letra figuran firma de Viglione y algunos cálculos.

Cuando quiso consultar y retirar los intereses encontró los primeros problemas. Fue a mediados de junio de 2016. Cuenta que tuvo paciencia pero algunos meses después insistió, hasta que escuchó otra súplica de Viglione. “Me decía que me quede tranquila, que todo se va a arreglar”, recordó. “Fue dos días antes de que se fugara”, acota su hijo, que poco antes le había confiado al supuesto analista unos 5800 dólares propios más algunos que sumaron sus hijos para llegar al mínimo solicitado.

“Hasta hoy no recuperamos nada”, se lamenta a la salida de la sala de audiencias donde este lunes Viglione se cruzará con otros de sus clientes. Los querellantes ya advirtieron que solicitarán penas durísimas para quien se quedó con los ahorros de decenas de personas, muchas de ellas adultos mayores y algunas que, por su avanzada edad y estado de salud, no llegaron con vida a esta instancia de reclamo y justicia.

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