Un relevamiento ordenado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirma que la producción de las pequeñas y medianas empresas industriales cayó durante abril un 10,3% con respecto a igual período del año anterior y un 4,3% si la comparación es con marzo último.

El sector que más reconoce el mal momento en este período es el del calzado y marroquinería, que redujo actividad en un 24,6% y con condiciones desfavorables porque además de afrontar mayores costos internos deben competir con artículos importados a valores muy competitivos.

Materiales de transporte, productos minerales no metálicos, de madera y muebles, de caucho y plástico y electro-mecánicos e informáticas tuvieron una caída del 24,2 al 12,2%. Los de fabricación de productos de metal, maquinaria y equipo y productos textiles y prendas de vestir estuvieron en el orden del 9,8 a 8,8%, siempre por debajo de abril 2018. Más leves resultaron las mermas en alimentos y bebidas (-2,7%), y productos químicos (-4,6%).

Del estudio solo rescatan dos datos que pueden ser considerados alentadores: creció un 2,1% el sector de papel, cartón, edición e impresión y se achicó el plazo promedio de cheques recibidos, que aun así mantiene un promedio alto que ronda en los 60 días.

Estos datos surgen de la Encuesta Mensual Industrial que CAME realiza de manera periódica entre unas 300 firmas de todo el país. Entre las novedades se destaca que la actividad de manufacturas sigue sin levantar cabeza. Apenas el 27,8% de las industrias consultadas confirmaron que tuvieron algún indicador positivo y solo una de cada tres empresas tuvo rentabilidad.

Dicen desde CAME que “los bajos niveles de consumo del mercado interno sumado a un mercado externo que tampoco encuentra dinamismo están limitando toda posibilidad de recuperación de la industria”. Concluye además que los empresarios, sin distinguir rubros, “siguen achicando sus negocios, reduciendo costos y tratando de sostenerse esperando que el mercado se reactive".

En abril, aseguran, buena cantidad de firmas se dedicaron a liquidar producción almacenada, incluso apelando a descuentos para hacerse de efectivo y así eludir los pagos con cheques que, en caso de cambiar por moneda líquida, requieren pago de altas tasas.

El Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) midió 80,4 puntos, un 8,5% por debajo del primer cuatrimestre de 2018. Y se reconoce el impacto que están teniendo las importaciones en determinados sectores. Si bien se ha reducido el ingreso de mercadería desde el exterior, desde CAME aseguran que rubros como muebles, calzados y textiles tienen una dura batalla para defender su producción y comercialización puertas adentro del país.

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