La marcha en Mar del Plata a 43 años del último golpe cívico militar fue multitudinaria. Pese a la lluvia, 35 mil personas se volcaron a las calles en el Día de la Memoria, Verdad y Justicia para gritar “Nunca Más”.

La concentración de gente fue impresionante. La extensión de la movilización llegó a ser de 14 cuadras. Cuando las madres y las abuelas, siempre adelante, terminaron el recorrido en el Monumento a San Martín, la última columna de la marcha recién estaba iniciando el recorrido, que se inició en Luro y Mitre, continuó hasta Corrientes, después siguió por Rivadavia hasta Hipólito Yrigoyen, para luego retomar Luro hasta el clásico punto de encuentro.

Marcha 24 de marzo de 2019

La tenue lluvia que cayó sobre Mar del Plata durante la tarde no afectó demasiado a la convocatoria. Hubo gente de todas las edades, pero resaltó el empuje de la juventud, con banderas, redoblantes y cánticos. Y si bien no hubo festival, hubo colorido aportado por los más chicos, que bailaron bajo la lluvia.

La marcha tuvo una gran cantidad de gente de organizaciones sociales. También hubo organizaciones políticas, sindicales y vecinos autoconvocados, que respaldaron a las madres y a las abuelas.

“Marchamos por un mundo sin excluidos, como soñaron los 30.000”, fue el lema de la marcha. En la lectura del documento, las organizaciones de Derechos Humanos, sociales, gremiales y políticas coincidieron en que “a 43 años del Golpe genocida, iniciado aquel 24 de marzo de 1976, como año a año seguimos en las calles de Mar del Plata y en todas las calles del país para luchar por la Memoria, la Verdad y la Justicia”.

“Hace un año, alertamos acerca del negacionismo impulsado por funcionarios del Gobierno, que ha tenido diversos intentos para abrir la puerta a la impunidad, como el 2×1 a los genocidas, muchos de los cuales hoy caminan por las calles, o están en sus casas con el beneficio de la domiciliaria o la libertad condicional, siendo ellos quienes hace 43 años atrás encabezaron una dictadura genocida que masacró a una generación y causó consecuencias que todavía perduran. Son culpables de un plan sistemático de exterminio desplegado en todo el país y la región, en lo que fue el accionar represivo del Plan Cóndor”, señaló el documento.

En otro tramo de la lectura, se expresó que “hoy, las políticas de Memoria, Verdad y Justicia vienen siendo blanco de una agresión deliberada del poder ejecutivo, se despidió a parte de las trabajadoras y trabajadores que las sostenían. También fueron desmanteladas las Direcciones de Derechos Humanos del Ministerio de Seguridad y el Banco Central dedicadas a buscar documentación de la dictadura, también fue afectado el equipo de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa. Mientras que, en el plano local, siendo coincidente con la política nacional y provincial, el intendente ha intentado desalojar la histórica casa de los organismos. ¡Hoy le seguimos diciendo “la casita no se desaloja!”.

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