A través del Centro de Operaciones y Monitoreo -COM- se descubrió una panadería que funcionaba de modo clandestino en el barrio Belisario Roldán y que posteriormente, fue clausurada por distintas irregularidades relacionadas a la falta de seguridad y salubridad.

Tras detectar una actividad comercial a puerta cerradas, la Secretaría de Seguridad municipal coordinó el operativo junto a la Subsecretaría de Inspección General y a efectivos de la comisaría N°12 de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Al respecto, el secretario de Seguridad, Darío Oroquieta, detalló el seguimiento del establecimiento: “Los operadores del Centro de Monitoreo visualizan un accionar complejo donde habitualmente venía un vehículo en un local donde tenía sus persianas bajas de manera permanente, pero al que ingresaba y egresaba mercadería, entendiendo que esto podía ser complicado y sin saber cuál era el movimiento de mercadería se hace una inspección”.

Se termina constatando un lugar que tenía mucha complejidad sanitaria y de productos en mal estado que se secuestraron y que se terminan tirando y sacando de circulación y que, lamentablemente, eran comercializados en distintos lugares de la ciudad”, agregó Oroquieta.

Finalmente, personal de Inspección General desechó la mercadería secuestrada al camión de recolección de residuos, debido a que no se encontraba apta para el consumo y, consecuentemente, se procedió a la clausura del lugar por falta de habilitación municipal.

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