Comienza la primavera y el jardín y sus flores nos atraen como un imán, el largo invierno marplatense nos pega a todas las criaturas por igual. Y hay jardines más bellos que otros pero para “cosechar” belleza hay que cultivarla primero. Por eso les vamos a pasar unos tips para que sus jardines esta primavera sean más floridos y sanos.

Riego: aumenta el calor y los días soleados y nuestras plantas fabrican más alimento para crecer. Ese proceso se llama fotosíntesis y requiere, además de sol, agua. Por lo tanto, con cuidado de no pasarnos de la medida, iremos aumentando las dosis de aguas en nuestros cultivos; ya sean en el suelo como en macetas, tanto en interior como en exterior.

Nutrición: junto a este proceso de fabricación de alimento las plantas también aumentan el consumo de nutrientes, por lo que deberemos remover la tierra de la superficie alrededor de cada planta para incorporar humus de lombriz y fertilizante. Con el humus no hay límite de medida pero con el fertilizante deberemos seguir las indicaciones que nos dan los profesionales. Las plantas se agrupan por tipología (herbáceas, gramíneas, arbóreas) y cada una requiere distintos formulados. Por eso es importante informarse bien sobre esos particulares para no equivocar las dosis y evitar problemas. Ante la duda siempre dar de menos. Yo recomiendo los de liberación lenta que, además de durar 6 meses, nos asegura que no queman nuestras plantas ya que liberan las sales nutritivas de a poco.

Malezas: nueva temporada, otros yuyitos. Con la retirada del frío comienzan a asomar nuevas malas hierbas. Por eso cuando nos creíamos liberados de la plaga asoman otras malezas. Éstas estaban latentes en el suelo esperando el calor, o vienen en los zapatos, en el pelaje del perro o en la cortadora de césped del jardinero. Son tan indeseables como inevitables pero solucionables. En céspedes recomendamos el control químico y mecánico (siempre usando la dosis recomendada por el fabricante). Para el control químico lo que se usa es MCPA, aplicándolo una vez por semana hasta solucionar el problema. El control mecánico es eliminando las flores que pueden semillar y así continuar con el ciclo vital del yuyo. Atención: además de extremar las medidas precautorias para el cuidado personal, deberemos tener cuidado de no mojar con el químico las plantas de los canteros, ya que las puede matar. Por eso elegir días sin viento y con pronóstico favorable sin lluvias.

Plagas: también con el calor proliferan las plagas y enfermedades. Si no sabemos qué son, lo ideal es llevar muestras dentro de un frasquito de todo lo que nos parece sospechoso (bichos y partes enfermas de las plantas por igual) al vivero, donde los especialistas las analizan y les diagnostican un tratamiento, el cual, a veces, trae resultados inmediatos pero que no debemos discontinuar hasta el tiempo indicado. Dentro de las plagas más famosas está la Hormiga Negra Argentina, un poderoso hymenóptero. La única manera aconsejable de acabar con ellas es aplicando sebo. El sebo debe ser de buena calidad y debe aplicarse siguiendo los pasos con precisión y eficiencia. El polvo hormiguicida sirve como respuesta a un ataque masivo, de esos que no da tiempo a nada. Se espolvorean solo las plantas y se usa a modo de repelente, para dar tiempo al sebo de actuar.

Trasplantes: la estación de reforma y reestructuración del jardín, por excelencia, es el invierno. En Primavera muy a principio de la estación (septiembre) se pueden mover herbáceas rizomatosas como agapanthus, achiras, calas. En el caso de querer mover palmeras pueden trasplantarse a partir del mes de octubre con mejor pronóstico. Si bien no se puede cambiar plantas de un sitio a otro sí se puede incorporar nuevas plantas que estén acondicionadas para el trasplante

Plantas de interior: las plantas han soportado toda una temporada de encierro y calefacción, aquellas que no estén en buenas condiciones pueden sacarse a “tomar aire” durante el día y vueltas a entrar durante la noche. También es una fecha ideal para cambios de maceta y/o renovación de tierra, poda y tratamientos fitosanitarios. Recordar regarlas con agua de lluvia, ya que el agua de Mar del Plata es muy calcárea y las perjudica. Puede observarse en la superficie de la tierra formaciones blancas de cal, en ese caso estamos ante la necesidad de renovar la tierra, como quién renueva un mate lavado.

Poda: la helada ha estropeado el follaje de muchas plantas, especialmente gramíneas y herbáceas. Es tiempo de podar. Atención con aquellas arbustivas que florecen en primavera, si las podamos podemos eliminar los tallos florales (membrillo de flor, kerrias, coronas de novia).

Césped: el secreto de un buen césped es tenerlo sin malezas y aprender a manejar la resiembra y fertilización. En septiembre podemos esparcir fertilizantes tipo fosfato diamónico u otros más modernos como el “Arrancador” de Piccaso. Luego una resiembra con especies estivales para aumentar la población de plántulas cespitosas (pastitos) y tener una pradera bien tupida para acostaros a disfrutar en verano. Para esto hay que diferenciar bien las áreas de sol de las de media sombra para sembrar con las especies indicadas. También deberá aumentar el riego a medida que aumenta el calor y las horas de sol.

Nicolás Antoniucci | Paisajista

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