La investigación por el crimen en el balneario del sur de Mar del Plata avanza. La investigación a cargo de la fiscal Florencia Salas por la muerte de Maximiliano Rihl, sumó nuevos testimonios que aportaron detalles sobre la pelea previa al homicidio. El único imputado por el hecho es Jesús Piero Pinna, que permanece en la cárcel de Batán.

Este miércoles declaró por primera vez Franco Ríos, el hijo del empresario que celebraba su cumpleaños en el salón donde Rihl fue asesinado. Según indicaron fuentes judiciales a Ahora Noticias, el hombre reconoció la pelea que se desarrolló una en el interior del salón, donde golpearon al imputado.

Luego, Ríos y la víctima acompañaron al agresor a su auto para que se retirara. Y en ese momento, según declaró, Piero Pinna bajó el vidrio de la ventanilla del auto y les dijo que les “iba a romper la cabeza”. También indicó que los tres primeros disparos fueron apuntados al piso y luego, una de las detonaciones terminó provocando la herida mortal.

Además, de acuerdo a las versiones, la pelea se originó ante una situación que habían vivido la novia de Piero Pinna y una amiga, quien declarará este viernes. En el marco de la investigación también declaró un DJ y resta el testimonio del dueño del establecimiento y de un fotógrafo que estuvo en el momento de los incidentes.

El “Faráon del pollo” permanece detenido en la Unidad Penal 44 de Batán, pese a que tiene una causa pendiente en la justicia tucumana. Oriundo de esa provincia, Piero Pinna se entregó a los pocos días de cometer el crimen. Tras el hecho, el hombre se dio a la fuga y viajó hasta Tucumán.

Las defensoras de Piero Pinna, por otro lado, apelaron la prisión preventiva del único imputado en la Cámara de Apelaciones, pero no tienen fecha definida para su resolución.

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