El revuelo que generaron las publicaciones de monedas de un peso con un error ortográfico a decenas de miles de pesos -un hecho minimizado por coleccionistas- sembró curiosidad de los internautas sobre cuál es la pieza más buscada y más cotizada del mercado a nivel nacional. Sin dudas se trata de la histórica y reputada “8 escudos”.

La última que se comercializó fue subastada en Estados Unidos, informó el sitio Infobae, y su precio llegó a los 161.000 dólares.

La pieza alcanzó dicho valor en una subasta que fue llevada a cabo el 26 de mayo de 2008 en Estados Unidos, en uno de los remates de la prestigiosa “Colección Millenia”.

Según Ariel Dabbah, coleccionista con más de 20 años de experiencia, en la numismática argentina existen muchas piezas emblemáticas y codiciadas, pero ninguna desvela tanto a los expertos como la 8 Escudos. Fue acuñada en 1813 y fue la primera fabricada en oro y que llevó el sello de la patria.

“La pieza en cuestión fue subastada en los Estados Unidos por la casa Ira & Larry Goldberg y fue expertizada y poseída previamente por los numismáticos argentinos de mayor renombre, Hector Carlos Janson y Alberto Derman, quienes, además de garantizar su autenticidad, coincidieron en que se trata del mejor ejemplar conocido hasta el momento”, detalló el numismático.

La valiosa moneda es de Oro 875 milésimos y tiene un peso de 27 gramos. Su módulo es de 35.3 milímetros y su canto es Estriado Oblicuo. Es el mismo diseño representado en el centro de la moneda de un peso de circulación actual.

Cabe recordar que el 13 de abril de 1813 las autoridades de las Provincias del Río de la Plata, con asiento en la hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires, recibieron el mandato de la Asamblea representativa de la mayoría de los pueblos integrantes del ex Virreinato del Río de la Plata de crear las primeras monedas propias, en un claro síntoma independentista, luego concretado a través de los congresos del Arroyo de la China de 1815 y de San Miguel de Tucumán, de 1816.

La decisión fue comunicada al poder ejecutivo constituido por el denominado Segundo Triunvirato integrado en ese momento por Nicolás Rodríguez Peña, Antonio Álvarez Jonte y José Julián Pérez, con Manuel José García como secretario, quiénes recién el 28 de julio, tres meses y medio después, convalidaron esa decisión para que las monedas así creadas pudiesen comenzar a ser acuñadas en la ceca de Potosí, en el Alto Perú, la actual Bolivia.

Zona minera abandonada y recuperada

Esa zona minera debió ser abandonada por los patriotas tras el desastre de Huaqui de 1811, pero fue recuperada el 20 de febrero de 1813 con la victoria de Belgrano en la Batalla de Salta. Eso permitió obtener los minerales preciosos para acuñar las nuevas monedas, entre las que hubo variantes en sus presentaciones a partir del mismo 1813, pero siempre dejando en evidencia el espíritu de libertad bajo la consigna “En Unión y Libertad” y al dorso “Provincias del Río de la Plata”.

La carencia de matrices y otros elementos utilizables hizo que además de ciertas variantes de diseño, cada moneda tuviese matices que la diferenciaba de las restantes tanto en el caso de las de plata como en las de oro.

Ambas tenían una cara con centro en el sol y la otra con el escudo rodeando al primero las letras de la leyenda “Provincias del Rio de la Plata” y al segundo “En Unión y Libertad”, aunque en el caso de la de oro se agregaban otros elementos como la bandera, debiendo señalarse que en la acuñación se alteró lo aprobado por la Asamblea del Año XIII y convalidado por el Segundo Triunvirato ya que mientras la norma era que el escudo fuera el anverso y el sol el reverso en la ceca potosina se hizo exactamente lo contrario.

De esa manera las Provincias del Río de la Plata que comprendían los actuales territorios de la Argentina, el Uruguay, Bolivia y parte de Chile y Brasil, se convirtieron en el primer estado de Iberoamérica en acuñar una moneda propia remarcando su clara decisión de independizarse del poder colonial de la corona española, algunos de cuyos ejemplares son obtenibles en el mercado de coleccionistas.

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