Según los datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación general de julio iba a ser del 6,5%, mientras que la de inflación de núcleo, es decir, aquella que no es afectada por los cambios estacionales y la flexibilización de los precios regulados, sería del 8%. Ahora, ya a fin de mes, se sabe que la inflación rondará entre el 7,5% y 8%, acumulando en lo que va del año un 45% y una cifra interanual de casi 70%.

Para contextualizar, este es el índice mensual más alto del año, destronando la suba de precios del 6,7% registrada en marzo. Más aún, es el porcentaje más elevado desde 1991, cuando se puso en marcha el plan de convertibilidad que borró por un tiempo el problema de la inflación en Argentina.

Por su parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercados (REM) que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA) prevé una inflación del 76% para fin de año. Sin embargo, la mayoría de los especialistas estiman que esa cifra llegue a ser, desde diciembre del año pasado hasta el mismo mes de este año, del 90%.

Hay por otro lado voces más alarmantes, como la de Guido Sandleris, ex presidente del BCRA entre 2018 y 2019, que auguran que la inflación alcanzara los tres dígitos para fines de este año u principios del próximo.

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El BCRA prevé una suba de la inflación menor a la que estiman otros especialistas.

El BCRA prevé una suba de la inflación menor a la que estiman otros especialistas.

Con un 64% de inflación acumulada este año, la Argentina ocupa el séptimo lugar en el ranking mundial, superada solo por el Líbano (211%), Sudan (199%), Venezuela (170%), Siria (139%), Zimbabue (131%) y Turquía (78%). De esta forma, nuestro país supera las cifras inflacionarias de naciones africanas como Etiopia, Angola, Sierra Leona, Nigeria y Zambia.

Mientras que es verdad que la emisión monetaria que se generó a partir de la pandemia y la reciente guerra entre Rusia y Ucrania hayan generado una tendencia a la suba de precios en una escala global y sin precedentes desde hace al menos cuatro décadas, en algunos países como el nuestro existen factores internos que aceleraron y agravaron este fenómeno.

Así pues, Estados Unidos alcanzo una inflación anual récord del 9,1% en junio, la misma que Gran Bretaña. Por otro lado, Italia llegó al 8%, Alemania al 7,6%, Canadá al 7,7%, Francia al 5,8% y Japón al 2,5%. En Latinoamérica, por otra mano, excluyendo a Venezuela que dejó atrás su cuadro de hiperinflación pero se mantiene en los tres dígitos anuales, los principales países de la región registraron una suba promedio del 0,7% el mes pasado. Perú le sigue a Argentina con el 1,1%, acumulando un 4,6% en lo que va del año y una cifra interanual del 8,8%.

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Miguel Ángel Pesce, presidente del BCRA.

Miguel Ángel Pesce, presidente del BCRA.

Que dicen las consultoras privadas

La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) estimó una suba del 8,5% para julio y del 98% para fin de año.

Camilo Tiscornia de C&T afirmó que “julio termina entre 7% y 8% y el año en 90% si no hay sobresaltos. Pero no se puede dar por sentado si se complica la situación y tienen que devaluar, es decir, si pueden seguir moviendo el dólar a cerca de 5% por mes y un poco más hacia el verano”.

Martín Rapetti de Equilibra prevé un 90% para el año y Santiago Manoukian dijo que Ecolatina estima una cifra similar y un 7,5% para julio.

Marina Dal Poggetto de ECO GO prevé una suba del 6,5% mensual y del 8,1% de la inflación núcleo sin carnes.

Acorde a Fausto Spotorno, el estudio Ferreres estimó un 8% en julio y 86% para todo el año.

PxQ, de Emmanuel Álvarez Agis, calculó un 6,5% para julio y alrededor del 84% para este año.

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