Por Gisele Vellaz

Durante la pandemia se dio un notable incremento de estafas o “Cuentos del Tío”, una modalidad de robo que afecta a los desprevenidos; en su mayoría adultos mayores. Al pasar más tiempo en el hogar, con tiempo libre, aburridos o a la espera de una llamada que brinde noticias de la familia, las personas se vuelven más vulnerables al engaño. Por eso hemos recopilado una serie de ejemplos y consejos para evitar caer en este tipo de estafas.

Lo primero que hay que saber es que el delito es orgánico, va cambiando, aunque se puede prevenir prestando mucha atención a llamados, mails y mensajes, medios a través de los cuales se comunican los delincuentes. Las redes sociales son también una gran ventaja para el maleante, pues allí se exponen detalles íntimos de la vida con fotos, datos sobre parentescos, intereses o lugares que frecuenta; información que es aprovechada por los estafadores .

Hay numerosos tipos de engaños, pero en general en todos ellos el objetivo es acceder a dinero en efectivo, una transferencia interbancaria o un préstamo a nombre del damnificado. Muchas veces dicen pertenecer a organismos estatales y/o empresariales, o ser supuestamente amigos de familiares.

Estafas telefónicas

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El estafador se contacta a través de un llamado anunciando la obtención de un "premio importante", dinero en efectivo (por haber ganado un sorteo), artefactos tecnológicos; o de un beneficio como acceder al IFE, a la reparación histórica de Anses, a un crédito personal con nulo interés; o un servicio como el cambio de dólares viejos por nuevos. Todas mentiras. Se hacen pasar por un familiar o un representante de una entidad bancaria, intentan agradar y dan datos precisos. En ocasiones solicitan usuario y clave de Home Banking, y en otras se apersonan en el hogar del damnificado para luego escapar con el dinero.

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Recomendaciones

  • Nunca dar datos personales, ni de la familia.
  • No brindar datos bancarios.
  • No acceder a ser guiado por teléfono para el uso de cajeros automáticos.
  • No entregar dinero.
  • No ir a cajeros automáticos o cajas de seguridad, luego de recibir este tipo de llamadas.
  • No hacer transferencias luego de recibir este tipo de llamadas.
  • No brindar claves bancarias.
  • No enviar fotografías de frente o dorso de tarjetas de crédito o débito
  • No abrir la puerta del hogar a un desconocido
  • Alertar siempre a familiares y amigos.
  • Cortar la comunicación y llamar al 911.

Lo más importante es tener claro que los bancos, entidades estatales y prestadoras de servicios nunca enviarán emails o realizarán llamadas telefónicas solicitando comprobación o actualización de la clave o usuario de Homebanking. Tampoco pueden retirar dinero de su casa o entregar premios mediante esta modalidad.

Estafas electrónicas

También llamadas Phishing, se refiere al envío de correos electrónicos que tienen la apariencia de proceder de fuentes de confianza (como bancos, compañías de energía etc.) pero que en realidad pretenden manipular al receptor para robar información confidencial.

Todo comienza cuando el damnificado recibe un mail que dice, por ejemplo, que su cuenta de Netflix dejará de funcionar porque la tarjeta asociada expiró, o que entrará en el Veraz si no paga una deuda vieja del banco. Sobre el final del mensaje invita al usuario a hacer click a un link e ingresar los datos de la tarjeta o realizar una transferencia para mantener la continuidad del servicio o saldar el monto adeudado.

Una vez hecho esto se concreta la estafa a través de un aparente mail inofensivo; por ello si hay dudas acerca de un correo recibido, no hay que abrirlo, ni responder. Hay que verificar que el mail corresponda a un remitente conocido controlando la dirección completa. No hay que hacer click en un link que venga incluido en un mail desconocido, ni abrir archivos adjuntos.

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Antes de cargar datos importantes en una página hay que comprobar que el sitio web sea seguro. En ocasiones los estafadores "clonan" los sitios de entidades bancarias para hacer más creíble el engaño. En este sentido la dirección web debe comenzar con https:// y mostrar un ícono de un candado cerrado en la barra de estado del navegador. De sospechar que se es víctima de Phishing, hay que cambiar de forma inmediata todas las contraseñas y ponerse en contacto con el banco.

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Estafas en cajeros automáticos

Hay diferentes métodos que tienen el objetivo de copiar la banda magnética y la clave de seguridad de las tarjetas. Para prevenirlo hay que asegurarse que la ranura de ingreso de la tarjeta y la de salida del dinero no estén obstruidas. Si la tarjeta se traba en el cajero automático, no hay que aceptar la ayuda de extraños y realizar la denuncia de inmediato al centro de atención telefónica del banco con el que se opere. Es importante memorizar la clave, mantenerla en secreto y cambiarla con frecuencia.

"Secuestros virtuales"

Cada vez más comunes. Delincuentes hacen una llamada telefónica extorsiva en la que simulan ser familiar en problemas para luego indicar que es un "secuestro" y pedir rescate. Estos llamados suelen recibirse de madrugada, encuentran al damnificado dormido y eso lo hace más vulnerable y susceptible al engaño. Ante esta situación lo ideal es cortar la comunicación y llamar al "supuesto secuestrado" para confirmar que se encuentra sano y salvo. Nunca seguir las instrucciones del estafador, entregar dinero, joyas, abrir la puerta del hogar, ni salir a la calle. Tampoco se debe dar información ni decir nombres.

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