Uno de los principales debates entre el oficialismo y la oposición y entre los civiles simpatizantes de un lado y del otro, está relacionado a los subsidios de las tarifas de los servicios. De hecho, el debate también genera fuertes encontronazos en el interior del Frente de Todos: el equipo económico, a cargo del ministro de Economía, Martín Guzmán, avanza con una reducción de los subsidios en las tarifas y el sector kirchnerista le reprocha esta medida.

De todas formas, aunque se pondrá en marcha este esquema de segmentación de tarifas, la situación financiera de las distribuidoras más grandes de servicios públicos en el país (Metrogas, Edenor y Edesur) sigue en un estado delicado.

El reclamo de las compañías es que se aplique un mecanismo de "sinceramiento" en el valor de las tarifas de gas y electricidad, algo que aún no han conseguido.

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Edesur registró ganancias en el primer trimestre del 2022, aunque está a la espera del aumento en las tarifas.

Edesur registró ganancias en el primer trimestre del 2022, aunque está a la espera del aumento en las tarifas.

Pérdidas incontrolables

Los balances en rojo de estas compañías son cada vez más acuciantes, en un contexto inflacionario muy elevado y con años acumulados de un denominado "cepo tarifario", llevado adelante por una de las mayores banderas de la política económica del kirchnerismo.

Por supuesto que la situación se agravó seriamente durante la pandemia y las actualizaciones tarifarias no alcanzan para sanear las pérdidas y el deterioro de los ingresos de estas empresas. En conjunto, Edenor, Edesur y Metrogas acumulan una pérdida de 73.908 millones de pesos en los últimos dos años y medio, en los que el Poder Ejecutivo estuvo bajo la tutela de Alberto Fernández.

El cálculo sería una pérdida de 6.159 millones de pesos mensuales, 202 millones de pesos por día; e hilando más fino, 8,4 millones de pesos por hora.

La cuenta fue realizada a partir de los datos de pérdida de los años 2020 y 2021 (37.033 millones y 33.868 millones respectivamente), sumados a los números del primer trimestre de 2022, que muestra una pérdida de 3.007 millones de pesos. Sin embargo, durante este último cuarto de año, Edesur logró una ganancia de 2.202 millones de pesos.

Por eso es que las compañías insisten en que los aumentos programados que surjan de las audiencias públicas de este mes no modificarán su complicado balance. Además señalan que el precio de la distribución no estuvo contemplado dentro de la tarifa final durante los encuentros convocados por la Secretaría de Energía de la Nación. Por ese motivo argumentan que el incremento resultante no será suficiente y no equilibrará sus gastos.

Segmentación de tarifas

La segmentación propuesta actualmente no sería positiva para las cuentas de las empresas, ya que se trata de una política para mantener congelado el precio de la energía, lo cual redunda en el problema.

Además se presentaron dudas sobre cómo será el proceso de aplicación de dicha segmentación. Por ser un sistema complejo de entrecruzamiento de datos, estiman que se demorará al menos dos meses y que no comenzará a regir en el próximo junio, como era previsto.

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Lo que destacan muchos especialistas y consultores es que este subsidio constante a las tarifas de energía aparejaron otro problema que atañe a la sociedad en su conjunto: no se sabe cuál es el valor real de la electricidad y el gas.

El control de las tarifas podría terminar resultando un tiro por la culata y desatar un marco de volatilidad peligroso según algunos analistas. "Las regulaciones oficiales para el segmento del gas se han vuelto más inciertas, afectando la evaluación crediticia de las compañías", detalla un documento de análisis presentado por la empresa Moody´s. También estiman que el aumento en las tarifas de gas estará por debajo de la inflación y la devaluación cambiaria de este año.

La firma también apunta al Gobierno por la "discrecionalidad del marco regulatorio, la elevada incertidumbre sobre la evolución de las tarifas reguladas y la falta de políticas claras para el sector, que podrán continuar deteriorando la capacidad de pago de las compañías en los próximos 12 a 18 meses".

https://twitter.com/MoodysLatAm/status/1521597764228071429

Deudas y financiación

La consultora también tilda de "errático e insuficiente" el proceso de actualización tarifaria, explicando que las empresas distribuidoras aumentaron sus deudas comerciales por pagos a proveedores para cubrir las necesidades de financiamiento, algo que la propia Metrogas viene advirtiendo.

Metrogas comenzó a pagar recién en diciembre del 2021 gran parte de la deuda por los acuerdos con los productores de gas que se contrajo durante el año 2019. La empresa, propiedad de YPF, logró acordar con el 70% de los productores, incluso con la cancelación de algunos vencimientos.

También inició las negociaciones para acordar los pagos de sus deudas con distintas entidades bancarias, como con ICBC, Itaú Argentina e Itaú Unibanco Nassau Branch.

Edenor y Edesur están en una situación similar, ya que para cubrir costos acceden a financiación de Cammesa.

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