El padre de la adolescente de 14 años que fue abusada sexualmente el 1 de enero en el camping El Durazno de Miramar, hecho por el que hay cinco jóvenes detenidos, declaró este miércoles ante la fiscal de la causa.

La declaración duró dos horas y no trascendió el contenido, ya que la investigación se mantiene bajo un fuerte hermetismo. "El testimonio del padre de la víctima no aportó ningún dato relevante para modificar la calificación del hecho", dijeron fuentes del caso a Ahora Mar del Plata.

A pedido de la defensa de los imputados, el padre de la menor se presentó este miércoles en Tribunales y contó que llegó unos segundos después que su esposa a la carpa donde había sido violada su hija. El hombre recordó que fue él quien llamó a la Policía para evitar que los jóvenes se escaparan.

Simultáneamente, la fiscal Florencia Salas aguarda que en las próximas horas desde la Asesoría de Menores le informen si la víctima está apta para participar de una rueda de reconocimiento con los imputados Lucas Pitman, Tomás Jaime, Roberto Costa, Juan Cruz Villalba y Emanuel Díaz, de entre 21 y 23 años.

Dos de los acusados reconocieron haber tenido relaciones sexuales "consentidas" con la adolescente, y los otros tres negaron su participación en el hecho, ya que declararon que estaban durmiendo.

Además, los investigadores esperan que les informen la fecha en la que se realizarán los cotejos de las muestras de sangre de los acusados con las obtenidas en las prendas de vestir y en la carpa en la que fueron encontrados dos de ellos junto a la adolescente. Esos estudios de ADN permitirán establecer qué intervención tuvo cada uno de los jóvenes en el hecho.

Un informe preliminar de las pericias químicas, hisopados y análisis sobre la ropa de la chica violada permitieron detectar rastros de semen en el cuerpo de la víctima que podrán ser cotejados en un estudio de ADN con los perfiles genéticos de los cinco acusados.

De acuerdo a la reconstrucción del hecho, todo ocurrió en la madrugada del 1° de enero, en pleno festejo de Año Nuevo. La víctima había llegado un día antes al camping El Durazno de Miramar, junto a sus padres, su hermano y dos familias amigas. Mientras que los cinco jóvenes acamparon en una zona arbolada del predio.

Después del brindis de las doce, la mamá de la chica notó su ausencia, comenzó a buscarla por el predio y la encontró en una carpa, rodeada de hombres. La rescató e inmediatamente llamaron a la Policía, que detuvo a los cinco jóvenes que desde ese momento se encuentran en la cárcel de Batán.

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