El cabo primero de la Prefectura Naval Francisco Javier Pintos, imputado por la muerte de Rafael Nahuel, negó hoy ante la Justicia federal de Bariloche haber utilizado un subfusil MP5 durante el presunto enfrentamiento con miembros de la comunidad mapuche en Villa Mascardi.

Pintos relató en su indagatoria, de casi seis horas de duración, que en lo alto de la montaña se enfrentó a unos 28 mapuches, dos de ellos con armas de puño. Primero lo hizo, según describió ante el juez Gustavo Villanueva, con una marcadora de pintura a presión, un arma no letal; luego arrojó una bomba de estruendo y más tarde, cuando se intensificaban los disparos de la otra parte, disparó con un arma reglamentaria: una pistola Pietro Beretta con balas 9 mm.

Su abogado defensor, Fernando Soto, le preguntó cómo explicaba, si no portó "ni disparó su MP5, que se le impute haberle causado la muerte a una persona con esa arma", y Pintos respondió: "Yo no soy perito; lo que se me ocurre es que pueden haberse equivocado en el número de serie de la MP5. En el enfrentamiento el único que tenía MP5 era [el cabo segundo] Juan Ramón Obregón. Pudo suceder que equivocaron el número de serie en la pericia, porque en el enfrentamiento sólo había una MP5, que es la que llevaba Obregón".

"Las dos MP5 —la mía y la de Obregón—sólo difieren en un número", agregó Pintos.

La pericia balística, avalada por dos peritos oficiales y otro de parte, indicó que la bala que mató a Nahuel provino del subfusil MP5, con la numeración 05-C-335508, asignado a Pintos. Fuentes judiciales se habían referido a esa prueba como indubitable, debido a que la bala que se extrajo del cuerpo de Nahuel estaba muy "limpia" y el cotejo de estrías era coincidente con un grado máximo de certeza.

La numeración del subfusil MP5 que utilizó Obregón lleva por numeración 05-C 335528, según documentación a la que accedió este portal.

"Acá hay dos hipótesis—dijo el abogado Soto—, o los peritos se equivocaron con la numeración o hubo un error en la atribución del arma, ya que ésta permaneció todo el tiempo en una sala de armas, dentro de un hotel contiguo al predio, que sirvió de base y que estuvo en todo momento custodiado".

Durante su indagatoria, la fiscal Sylvia Little le exhibió al prefecto fotografías y videos tomados antes del enfrentamiento provenientes de los celulares secuestrados a los propios Albatros. En una de esas fotografías, previas a la emboscada, se lo ve a Pintos sin la MP5 —señalaron las fuentes consultadas—. Está con la marcadora, su pistola reglamentaria y con su chaleco color arena. Allí, alojado en uno de los bolsillos, se ve un cargador, con munición incompleta, de MP5 que había quedado en ese uniforme de días antes".

Pintos también señaló que fue el oficial Pablo Berra, a cargo del operativo, quien le asignó específicamente que portara la escopeta marcadora junto a su arma reglamentaria. Y dispuso, además, que en la patrulla sólo hubiera un subfusil MP5.

La defensa de Pintos dijo que se evalúa una "eventual repetición de la pericia balística" y un análisis pormenorizado sobre la cadena de custodia de las armas.

El juez Gustavo Villanueva tiene diez días de plazo para resolver la situación procesal del prefecto, cuya indagatoria no fue grabada en video, como había requerido la querella, debido a la normativa procesal.

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