Desgaste y "relaciones tirantes", los motivos de la renuncia de Schroeder
El ahora ex funcionario venía teniendo cruces tanto con las autoridades provinciales como con el propio intendente Carlos Arroyo y su entorno. En esta nota, las razones de su salida

Para los que caminan los pasillos de la Municipalidad, no fue una novedad tan rutilante la salida de Gustavo Schroeder de la Secretaría de Hacienda y Finanzas. Se sabía, de manera indirecta, que el ahora ex funcionario no estaba cómodo con el rol que cumplía pese a que también es cierto que sufre diversos problemas personales, ajenos al trabajo.

Pero los cruces con las autoridades provinciales, en particular con el ministro de Economía Hernán Lacunza, por el giro de los fondos mensuales para pagar sueldos y gastos de una comuna permanentemente en déficit, sumados a la disconformidad por determinadas decisiones del intendente Carlos Arroyo y su equipo, eran cuestiones conocidas en el entorno de Schroeder.

Entre otras medidas que el contador rechazaba, estaba la solicitud de descubiertos para cubrir las múltiples erogaciones cada fin de mes. Eso, además, le causaba incomodidad porque, por la misma política económica, sus antecesores del pultismo están siendo investigados por la Justicia debido a una denuncia realizada por el actual oficialismo.

También, según informaron fuentes de la Municipalidad, le molestaba a Schroeder que en plena situación crítica de las finanzas locales continuaran ingresando empleados a la planta permanente. Esto, por ejemplo, estaría vinculado con la noticia conocida hace pocas horas que indica que la hija de la mujer del intendente Arroyo habría ingresado a trabajar a la comuna.

Por último, trascendió que la relación entre Schroeder -quien asumió en junio de 2016 y ya había ocupado el mismo cargo en la gestión Katz- y Lacunza se había tensado demasiado y no era la misma que en los inicios del gobierno. Así, se espera que desde el gobierno bonaerense tengan especial injerencia en la definición de su remplazante.