Una investigación publicada días atrás por la consultora Scentia reveló que el rubro “Desayuno y Merienda” ya representa el 35% del consumo masivo de alimentos en Argentina. El aumento de los precios de las frutas, verduras, carnes y legumbres provoca que cada vez más argentinos reemplacen los alimentos tradicionales del almuerzo y la cena por productos como las galletitas, pan, café, leche y yerba.

En Mar del Plata, la dificultad de los sectores más humildes para acceder a los alimentos se refleja en los comedores y merenderos. “En el barrio Malvinas, por ejemplo, la gente no sólo va por el almuerzo a los comedores, sino que llevan el táper para la noche”, indicó Rodrigo Hernández, de Barrios de Pie, en diálogo con Ahora Mar del Plata.

Asimismo, los productos que se distribuyen en los comedores no aportan todos los nutrientes necesarios. “El 90 por ciento de los productos que llegan de Provincia son saturados en harina. Hay poca legumbre. Eso también genera un problema nutricional. Ese desequilibrio nutricional genera un problema de proyección. Ese chico o esa chica que no recibe los nutrientes necesarios, va a tener problemas de cognoscibilidad, de desarrollo”, agregó Hernández.

Rodrigo Blanco, director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) en Mar del Plata, agregó que “el abastecimiento a los comedores son con alimentos secos. Abundan las harinas, arroz, fideo, polenta…”

Según Blanco, en Mar del Plata suele disminuir la concurrencia a los comedores durante el verano. Sin embargo, eso no sucedió en la última temporada. “Generalmente disminuye porque repunta el laburo, sobre todo el informal y las changas. En el último verano no se registró ese descenso y durante el año aumentaron las raciones que entregan los comedores”, agregó.

En Mar del Plata hay 226.776 pobres (35%) y 85.899 indigentes (13,2%), según difundió el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos el último 30 de septiembre. “Hay un enemigo que es la inflación, que ataca a los más humildes. Hasta que no haya una regulación de los precios no se va a solucionar. Los aumentos salariales se esfuman con el aumento constante de los precios. Eso en los trabajadores asalariados, ni hablar de los trabajadores de la economía popular”, explicó Hernández.

Por su parte, Blanco sostuvo que en la ciudad “hay más comedores y tienen más concurrencia. Hay muchos comedores que entregan a la tardecita, para que las familias lleguen a la noche con algo para cenar”. “De piso, hay 400 o 450 comedores en Mar del Plata”, cerró.

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