Fue un descuido con consecuencias trágicas. Eso fue lo que le sucedió al hombre español de 43 años que olvidó a su hija de 21 meses encerrada en el auto estacionado en Madrid durante siete horasy se fue a trabajar en transporte público. La pequeña falleció deshidratada, según el informe preliminar de la autopsia. Su padre, detenido el miércoles acusado de un presunto delito de homicidio imprudente, quedó en libertad ayer tras ser interrogado por la Policía.

De este modo, el accidente se corroboró, por inexplicable que pueda parecer. El desgarrador testimonio y la versión que dio ese hombre, hundido por la culpa lo eximieron de responsabilidades mayores. El papá se encuentra ahora a la espera de juicio o de lo que determine el juez en el transcurso de la investigación, según explica el diario ABC.

La tragedia se descubrió sobre las cuatro de la tarde cuando la mamá de 39 años, fue a buscar a la nena a la que su marido tenía que haber dejado a la mañana en la guardería. Allí, las maestras le indicaron que la nena nunca había llegado al colegio. Sorprendida, la mujer llamó desesperada a su marido.

"Está en la guardería. ¿Dónde va a estar?", le contestó el hombre. Su mujer, nerviosa, insistió y él se mostró totalmente convencido. "Estoy seguro de que la dejé ahí", insistió. Sin embargo, tras un breve silencio, se dio cuenta de su lamentable error. "¡Está en el coche!", acertó a decir, titubeante y horrorizado. Así lo indicó en su declaración ante la policía. A partir de ahí, la historia se precipitó y el pánico y la desesperación se adueñaron de la pareja.

Ella fue al auto que él dejaba estacionado en el centro de Madrid para ir a trabajar en transporte. Lo abrió con una copia de las llaves. Vio a su pequeña, inmóvil, en su sillita del asiento trasero. Había estado todo el día al sol. Estaba justo en paro cardiorrespiratorio. Los primeros auxilios que le realizaron en el lugar y luego con la llegada de una ambulancia fueron infructuosos. A las 16.52 certificaron la muerte.

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