“Nos bajamos del taxi para ir a comprar algo al kiosco y de repente aparecieron estos seis chicos que nos pidieron que le diéramos el celular y, de la nada, nos empezaron a golpear”, explicó Thiago. “A mi amigo le robaron el celular. De casualidad vinieron unos ‘trapitos’ a sacar a estos pibes”, agregó.

Asimismo, Thiago explicó que “había gente mirando que no hacía nada. Una lástima, porque vinimos de vacaciones y son cosas que te las tiran abajo”.

Por su parte, Santiago, también valoró la intervención de los cuidacoches que disiparon a los violentos. “Es la primera vez que sufrimos algo así. Tratamos de cuidarnos, pero acá nos atacó esta patota. Nos dieron hasta en el piso, con botellas de vidrio. Decí que los sacaron estas personas, porque yo no sé cómo hubiera terminado eso”, remarcó.

En las imágenes capturadas por las cámaras de seguridad de la zona se observa que los agresores llevaban botellas en sus manos. “Venían tomando alcohol. No sé si estaban borrachos pero parecía”, detalló Santiago.

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“Pensás que estás tranquilo porque estás en el centro, pero sin embargo vino esta gente y nos golpeó igual”, explicó Santiago, quien lamentó la atención recibida tras el ataque. “Fuimos a la subcomisaría del casino y ni siquiera recibimos atención médica, porque estábamos muy golpeados. Fue una decepción el trato en esa subcomisaría”.

Por último, Santiago relacionó el hecho con el brutal ataque que le causó la muerte a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell. Y encontró similitudes, aunque agradeció que no haya terminado en tragedia. “Gracias a Dios no recibimos ninguna lesión grave, en los estudios salió todo perfecto. Tuvimos lastimaduras, pero podía haber sido peor. La sacamos barata y la podemos contar. Se me vino a la cabeza el caso de Villa Gesell. Nosotros recibimos patadas en la espalda y en la cabeza. Sentimos mucha impotencia”, concluyó.

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