En medio de la conmoción, la esposa relató lo sucedido. "Salimos a las 17, fuimos los tres rápido porque sabíamos que el faro es inseguro, pero nunca pensamos tanto. Es un lugar un poco solitario pero había algunas personas", comenzó en diálogo con Eldoce.tv. Por ese temor que les generaba la zona, la mujer dijo que llevaban los celulares en la riñonera.

"Estuvimos unos diez minutos, mi hija sacó unas fotos y mi marido dice 'vamos porque se está poniendo oscuro'. Acá anochece a las 18:30″, prosiguió. Emilia contó que Daniel se adelantó y al instante lo perdió de vista: "En ese momento mi marido grita 'socorro, auxilio'y cuando me doy vuelta veo que salen corriendo dos negros mulatos, de pronto uno volvió y me quiso sacar la riñonera. Me tiró la remera, me la rompió y mi marido vino: tironearon los dos. Mi hija vio cuando le clavaron una faca".

"Eran dos sujetos que estaban sentados en las piedras, que se acercaron y de lejos vi cómo apuñalaron a mi papá", dijo a TN muy angustiada Daniela.

Tras el ataque, los delincuentes huyeron. "Ahí me empieza a decir 'me muero, me muero'. Pensamos que era algo superficial", continuó Emilia.

La mujer contó que recibió ayuda de dos hombres en el lugar y se quejó por las demoras en la llegada de la asistencia médica. "Con una remera le empecé a apretar la herida, y pedía por favor que llamen a una ambulancia o a un médico, no sabía cómo hacer para que me entendieran", relató.

Una joven enfermera, que vive a unos 50 metros del lugar del crimen, escuchó los gritos de la pareja y de la hija de la víctima y salió de su casa para intentar ayudar a Barizone. Pero los esfuerzos fueron en vano.

"Cuando la Policía llegó querían saber qué ocurrió y mi marido estaba tirado en el suelo. Pasaron muchos minutos hasta que llegaron los médicos. Se demoraron y vino un equipo muy rudimentario. Después me di cuenta de que no había nada que hacer", se lamentó entre cuestionamientos. "Mi papá murió prácticamente sin recibir asistencia", adhirió Daniela.

La familia Barizone arribó a Brasil el jueves de la semana pasada y tenía pensado quedarse hasta el 24 de febrero. Emilia y su hija Daniela, que recibieron contención de parte del Consulado Argentino, piden ayuda para poder solventar los costos del traslado del cuerpo hacia Córdoba capital, donde viven. "Necesitamos 4 mil dólares para poder trasladarlo. No tenemos ese dinero", expresó Daniela.

Mientras tanto sigue la investigación. La causa quedó en manos de la Comisaría de Protección al Turista (Deltur). Hasta el momento, los dos delincuentes, que se llevaron dos celulares y 200 reales, permanecen prófugos.

Fuente: Infobae.

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