Lilita Carrió sigue demostrando su disgusto por el principio de acuerdo alcanzado entre el ex ministro del Interior Enrique "Coti" Nosiglia y el macrista Daniel Angelici, de cara a las próximas elecciones internas del Comité Capital de la Unión Cívica Radical (UCR), previstas para el domingo que viene.

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Esta vez lo demostró con un duro tuit que contó con dos palabras "Sin, vergüenza" (sic). Iba acompañado de una foto de la nota de Clarín sobre el pacto de Nosiglia - Angelici.

La diputada levantó el teléfono el sábado y le pidió explicaciones al propio presidente Mauricio Macri. Éste le dijo que el acuerdo no afecta para nada a la alianza nacional y que sólo se trata de un intento de que el radicalismo de la Capital deje de rebelarse contra la organización nacional.

La explicación no calmó a Carrió. Los diputados nacionales electos y salientes de la Coalición Cívica por la Capital Federal no acudieron a un brindis de fin de año que se realizó en la quinta presidencial de Olivos con todos los representantes legislativos de la coalición de gobierno de Cambiemos.

Por su parte, Angelici -presidente de Boca desde 2011- y Enrique Nosiglia -figura de peso en el radicalismo desde 1983- fueron las estrellas de la fiesta que organizó la agrupación Por un Boca mejor para despedir el 2017.

Ajenos al malestar que su acuerdo le generó a la diputada Carrió, el Tano y el Coti se sentaron juntos en el VIP del salón Juan de Dios Filiberto, debajo de las plateas de la Bombonera, y conversaron con muchos de los socios que se acercaron a pedirles fotos.

Eso no es todo. A Carrió también le cayó muy mal la afiliación de su adversario porteño, Martín Lousteau a la UCR. El ex embajador en Estados Unidos y diputado electo firmó el martes pasado su ficha de afiliación en un comité de Palermo, su barrio, y ya es integrante de la Unión Cívica Radical porteña, partido que apoya en su proyecto para convertirse en jefe de gobierno de la Ciudad.

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