El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar la deuda de 44.000 millones de dólares adquirida en la gestión de Mauricio Macri era una de las principales metas del Gobierno de Alberto Fernández. Ahora, el equipo económico sabe que debe cumplir con los requisitos que el organismo multilateral exige para los nuevos desembolsos que permiten reforzar las reservas del Banco Central.

El pasado miércoles el FMI aprobó la primera revisión trimestral de metas con el Gobierno Nacional y enviará un informe técnico a la dirección del organismo, que decidirá si enviar un nuevo desembolso de 4.030 millones de dólares a la Argentina para hacer frente a los vencimientos de la deuda anterior, en menos de dos semanas.

Entre el 21 y 22 de junio la Argentina debería pagar al Fondo unos 2.700 millones de dólares, correspondientes a un vencimiento del préstamo Stand by del 2018, aunque también habrá otros vencimientos menores a lo largo del trimestre: 1.300 millones de dólares el 8 de julio y 980 millones entre fines de julio y principios de agosto.

Desde el Ministerio de Economía anunciaron que "el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegaron a un acuerdo a nivel staff sobre la primera revisión en el marco del acuerdo de 30 meses del EFF de Argentina".

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El Gobierno explicó después de la revisión que "se cumplieron todas las metas cuantitativas del programa en el primer trimestre de 2022" y que “los objetivos anuales establecidos en la aprobación del acuerdo se mantendrán sin cambios". "Esto es fundamental para fortalecer la estabilidad y apoyar la recuperación económica en curso”, argumentaron.

Según explicó el Palacio de Hacienda, “la revisión se centró en la evaluación del desempeño del programa desde la aprobación del acuerdo, analizando los efectos del impacto de la guerra de Ucrania en la economía de Argentina, e identificando políticas para abordar tales efectos”.

Por último, confirmaron que “una vez concluida la revisión por el board, Argentina recibirá 4.030 millones de dólares (equivalentes a 3.000 millones de DEG)”.

El comunicado del FMI fue en la misma línea y agregó que aún continúan las negociaciones con los funcionarios nacionales para establecer "políticas que fomentan el crecimiento en línea con el programa".

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Los puntos de la revisión

La discusión giró en torno a dos variables principales: la proyección del aumento de precios en el plano local y la reducción de los subsidios para disminuir el gasto público.

El tope anual que habían planteado el Gobierno y el FMI para la inflación era de 48%, pero con el acumulado en lo que va del año, la inflación estará más cerca del 65%, tal como indicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado elaborado por el Banco Central. Por eso habrá una actualización de partidas presupuestarias, diseñada por el Ministerio de Economía, en la que también se explicitarán las nuevas pautas de gasto para las áreas estatales.

En términos de déficit primario, el Gobierno cumplió, y con un extra de casi $30.000 millones la primera meta fiscal trimestral acordada con el Fondo. El objetivo que exigía el FMI para este primer tramo del sendero fiscal era de $222.264 millones (apenas más que el 0,3% del PBI), y el Gobierno se pasó de esa meta por $29.529 millones.

Este exceso en el cumplimiento se debe al ingreso extra que obtuvo el Ejecutivo por "rentas de la propiedad", vinculadas a "ganancias contables" o intereses por inversiones financieras, plazos fijos y otro tipo de activos y no a la recaudación.

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Otras dos metas centrales del acuerdo que fueron alcanzadas en esta revisión fueron el nivel de las reservas, que deberían haber aumentado en 1.200 millones de dólares en forma neta y la asistencia monetaria al Tesoro desde el BCRA, que tiene el techo de $236.800 millones.

El tope de deuda flotante que puede tener el Tesoro fue un cuarto objetivo cumplido en esta primera revisión, al igual que la obligación de no acumular atrasos en el pago de la deuda externa.

Metas del segundo trimestre

Luego de esta primera revisión pasada con éxito y de la que se espera la aprobación final de los directivos del Fondo para recibir el desembolso, las metas para el segundo trimestre no parecen tan accesibles para el Gobierno, ya que el BCRA deberá acumular unos 4.100 millones de dólares adicionales en las reservas netas.

El tope para el déficit primario es de $566.800 millones y el límite de financiamiento desde el BCRA al Tesoro será de $438.500, aunque estas cifras podrían ser recalculadas por la proyección de la inflación. De todas formas, lo que cambiaría es la nominalidad, ya que en términos del PBI permanecen iguales: 2,5% y 1% respectivamente.

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