En el entretetiempo del partido ante Talleres, Carlos Tevez saludó afectuosamente a un nene con síndrome de down y el pequeño hincha de Boca estalló de felicidad.

El delantero, de 34 años, se acercó e hizo contacto mano con mano con el niño y le regaló una sonrisa. Una vez que los jugadores terminaron de pasar, los ojos quedaron fijos en la imagen del joven hincha, con una sonrisa encantada por el instante mágico que vivió con Carlitos

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