El ministro de Trabajo Jorge Triaca en declaraciones a Radio Mitre, aseguró que hay un diálogo fluido con la CGT y que, más allá de algunas cuestiones que “generan debate”, la propuesta oficial tiene un amplio consenso entre “el sector empresario como en el sector trabajador”. Además, para apurar a los dirigentes de la CGT, afirmó que quieren tener “la reforma consensuada para esta semana”.

La confianza del Gobierno en los tiempos que ellos mismo imponen, estaría en que los históricos dirigentes sindicales “están débiles”, por años de desgaste al frente de sus respectivas organizaciones. Demás está decir que, a partir de la detención de Juan Pablo “Pata” Medina, líder de la Uocra La Plata, todos los dirigentes sindicales temen un posible “carpetazo” que los deje al borde de la cárcel.

El Gobierno, para convencer de la necesidad de las contrarreformas laborales, se ampara en la existencia de más de 4 millones de trabajadores “en negro” y 1.500.000 de desocupados.

"Estamos esperando, porque había otros proyectos. Para nosotros fue una sorpresa la reforma laboral. Por unanimidad se decidió rechazar los artículos que perjudican a los trabajadores. Después del rechazo no tuvimos ninguna novedad del Gobierno. Si el Gobierno quiere discutir sobre esos artículos de la reforma, los vamos a discutir porque es lo que corresponde. Posteriormente, iremos a dar las explicaciones que corresponden a la Cámara de Diputados y Senadores", señaló el líder del sindicato de empleados de estacionamiento, garages y lavaderos.

"Veníamos discutiendo el blanqueo laboral, que nos parece bien que se revise y que se dé la oportunidad, con una etapa nueva. Pero después también hablamos del sistema de salud y les planteamos que tiene que haber una comisión de seguimiento con respecto a las recomendaciones de alta complejidad en las obras sociales, por ejemplo", advirtió el gremialista.

Una de las opciones es que el Gobierno nacional envíe por su cuenta el próximo viernes el texto de la ley al Congreso. Si eso ocurre, el líder cegetista responsabilizó al Ejecutivo por el resultado y las consecuencias. "En principio no vamos a lanzar ningún plan de lucha. Lo primero que vamos hacer es hablar con los legisladores, y (actuaremos) en función de la respuesta que tengamos. Si apoyan la posición de la CGT no va a hacer falta hacer nada, pero en caso de no apoyar será el conjunto del movimiento obrero el que va a decidir la modalidad de la protesta", sentenció.

Según la idea del Gobierno, que los empresarios puedan flexibilizar las condiciones de trabajo y contratación, que se elimine el pago de horas extras y las indemnizaciones por despidos y que se reduzcan las cargas patronales, sería la condición necesaria para que “crezca el empleo registrado” y se “salga de la pobreza”.

Comentá y expresate