El gobierno nacional dispuso compensar a aquellos tomadores de préstamos hipotecarios bajo modalidad UVA que hayan tenido que afrontar cuotas por montos hasta un 10% superior por encima del índice de salarios aplicado para estos cálculos.El mecanismo tendrá vigencia durante 15 meses.

Según los registros oficiales hay unos 35000 clientes del sistema Procrear que han sufrido los desequilibrios que produjo la inflación en alza, a los que se sumarán otros 45.000 que también quedaron desfasados pero recibieron créditos de entidades financieras privadas. Desde la Jefatura de Gabinete informaron que el costo para el Estado será de unos 80 millones de pesos.

Para acceder a este ajuste se exige que los tomadores de créditos cumplan con algunos requisitos: tener escrituradas sus viviendas por hasta 140000 UVA, haber tomado créditos por hasta 120000 UVA y no tener otro inmueble a su nombre, lo deberán dejar asentado en una declaración jurada.

La propuesta se presenta lo suficientemente amplia como para alcanzar a la mayoría de quienes accedieron a esta modalidad de créditos.

El notorio aumento en las cuotas había disparado el reclamo de quienes lograron acceder a la casa propia mediante créditos que se anticipaban accesibles, con variaciones en las cuotas sujetas a un cálculo en el que promediaban alza de salarios e inflación como principales variables.

La primera reacción del gobierno fue generar la posibilidad de fijar un tope de cuota mensual –si se encarecía más de 10 puntos- y luego ampliar el plazo de crédito para cubrir ese saldo.

Un informe del gobierno anticipaba que a comienzos de este año unos 34000 tomadores de créditos cumplían requisitos como para pedir ese tope de cuota. Aquella cifra se incrementó dado que la tendencia de alza de valor se mantuvo desde entonces.

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