domingo 21 de abril de 2024

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ORGULLO LOCAL

El marplatense Jorge Rosito entrena al niño que le ganó al número 1 del mundo del ajedrez

El maestro de Faustino Oro repasó su carrera, el presente del ajedrez y el futuro del nuevo campeón argentino.

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Faustino Oro tiene 10 años y es portada en todos los diarios por superar a Magnus Carlsen el pasado domingo en una partida bullet (ultrarrápida).

La partida se realizó durante el Bullet Brawl 2024. Oro, con blancas y un ranking ELO de 2955, se impuso al gran maestro noruego (3246) en 48 jugadas. Un juego impecable del argentino, que capitalizó un par de errores de Carlsen para quedarse con un triunfo histórico.

En comparaciones con otros grandes maestros, el nivel de Faustino a la misma edad es superior. Este dato por sí solo no determina nada, pero es un buen indicio del potencial de Faustino Oro.

Pero, ¿quién pulió su gran talento?: el marplatense y maestro Jorge Rosito.

Aprendió a jugar a los cuatro años y fue once veces campeón marplatense, lo que lo convierte en el máximo ganador de ese título. Durante más de treinta años fue animador de las máximas competencias del ajedrez argentino hasta que decidió extender su vínculo con el juego que ama dedicándose a la enseñanza y al entrenamiento de ajedrecistas. Desde entonces ha sumado alumnos en todo el mundo y ha entrenado a encumbrados jugadores como Diego Flores, Carlos García Palermo y Marcelo Tempone. Desde septiembre de 2020 entrena nada más y nada menos que a Faustino Oro.

En diálogo con un portal local explicó que hay grandes y variados cambios con el ajedrez de sus tiempos (década del 70) y el actual: " Se deben, principalmente, a la aparición de la informática. En aquellos años la única forma de aprender era leyendo libros. Esos libros eran muy dogmáticos, definían que algo era de una forma y de ninguna otra. Muchas jugadas que nosotros considerábamos de una manera fueron refutadas por las máquinas, que demostraron todo lo contrario. El uso de la tecnología nos abrió los ojos a los ajedrecistas. Hay un año bisagra, 1997, cuando Deep Blue vence en un histórico match a Garry Kasparov, por entonces el mejor jugador del planeta. Magnus Carlsen, el humano que más puntos ha obtenido en la historia, llegó a los 2900. Mientras que las máquinas ya alcanzaron los 3500 y aumentan de a 50 puntos cada seis meses. Esto explica por qué hay tanta juventud que hoy juega tan bien: porque no están contaminados con esa información falsa que tuvimos nosotros cuando comenzamos a jugar".

Asimismo, se le consultó por su rol como maestro y mencionó: "Consiste en detectar defectos y virtudes de los jugadores que entreno. Se asemeja mucho al trabajo de un entrenador de fútbol. He preparado a ajedrecistas que juegan mejor que yo; lo aclaro porque me han preguntado cómo puede ser que entrene a jugadores que me superan jugando. Y la respuesta es la misma que encontramos en el fútbol: Scaloni pudo entrenar a Messi y Bilardo a Maradona. Porque pudieron orientarlos a explotar sus virtudes y a aprovechar las debilidades de los rivales".

Sobre Faustino expresó: "Fausti logró lo que ni Fischer, Kasparov y Carlsen pudieron: alcanzó más puntaje –por su participación en distintos torneos- que el logrado por esos genios del ajedrez cuando tenían su edad. Como entrenador, veo que tiene un talento extraordinario. Algo que puede quedar en la historia del ajedrez. Tiene un entendimiento del juego difícil de encontrar en un chico de su edad. Además, le dedica muchas horas por día a estudiar y no tiene miedo; le juega de igual a igual a cualquiera y es fuerte psicológicamente. Cuenta, también, con padres que lo apoyan y son muy inteligentes. Su caso es único para el ajedrez de nuestro país, porque por primera vez en la historia Argentina tiene un ajedrecista con potencial para ser campeón mundial".

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Respecto a sus maestros contó que fueron dos: "El Flaco Jorge Fernández, que me acompañó en 1985 al Mundial Sub 16 de Israel; y Jorge Sipaila, que estuvo a mi lado en el Panamericano de Casilda del mismo año. Para que tengas una idea de las diferencias entre aquella época y el presente, te cuento que el Flaco trabajaba en un comercio de alfajores durante toda la noche. Era un ritual de los ajedrecistas marplatenses ir a visitarlo para acortarle la noche y hablar de ajedrez. El Flaco, cuando no tenía que atender gente que iba a comprar alfajores, buscaba en una revista especializada las partidas de mis eventuales rivales y las anotaba en un cuaderno para después analizarlas conmigo. Eso era toda la información que podías obtener para preparar un torneo".

A esto le sumó un dato importante: "asta fines del siglo pasado, encontrábamos jugadores de 60 y hasta 70 años en los primeros lugares del mundo. Hoy, eso es imposible. En la actualidad, los ajedrecistas encuentran su mayor fortaleza entre los 20 y los 30 años. Porque la parte física es fundamental y eso se percibe también en el aspecto que tienen hoy en día los ajedrecistas, similar al de cualquier deportista de otra disciplina".

Por último, cerró: "Estoy convencido que el ajedrez puede aportar mucho. El hecho de plantearse todo el tiempo por qué el rival movió una u otra pieza es muy útil para el día a día. Y también el hecho de saber cuándo hay que pensar media hora antes de hacer una jugada y cuándo hay que jugar rápido. No necesitamos media hora para pensar qué vamos a merendar; sí necesitamos pensar mucho tiempo si vamos a cambiar el auto o tomarnos unas vacaciones".

Fuente: Portal Universidad

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