Marcos Curionicomenzó a trabajar como sereno para una empresa arenera en la escollera sur y sin saberlo, ese empleo lo llevó a descubrir una nueva forma de hacer arte: hace dos años realiza esculturas en piedra Mar del Plata.

Con sus trabajos creó un paseo artístico en la escollera donde se pueden apreciar distintas figuras y pinturas, porque además de sereno es artista plástico. Así logró un espacio canalizador de emociones y expresiones que le permiten reflejar hechos puntuales de la sociedad. Con sus obras invita a quienes se acercan a reflexionar.

escultor de piedras 2.jpg

“Una circunstancia de mi vida me trajo acá. Soy sereno, trabajo en esta zona y hago lo que se puede con los materiales que tengo al alcance. Me gusta la piedra de Mar del Plata. Siempre la tacharon de piedra mala porque se raja, pero nunca me pasó”, señaló a Telediario. “Si trabajara en el bosque tallaría madera, pero es lo que tengo”, agregó.

Curioni aclaró que no es escultor, pero que encontró una actividad que le apasiona. “Esto se aprende metiendo mano, me he equivocado, pero tengo ganas. Quiero sacar una escultura, me pongo a trabajar y sale”, confesó.

Sobre el elemento con el que le da vida a sus obras destacó: “La piedra es hermosa, tiene muchas vetas lindas, te sorprende. Va tomando el color del salitre y eso lo hace la naturaleza, la piedra por dentro es blanca”.

escultor de piedras 3.jpg

El paseo en la escollera surgió de forma espontánea. “Salió solo, no fue creado. Pintaba dentro de casa, fui creando y se transformó en esto. Mi sueño siempre fue un museo. Nunca pensé hacerlo así, no lo busqué, se dio”, expresó.

“El lugar es alejado, la gente a veces se corta y se va. Los que vienen se asombran, creen que es una labor de mucha gente”, relató. “Es un placer para mí, es mi pasión y mi vida. Esto no es un hobbie. Si no pinto o no esculpo, no soy nada. Quiero que la gente venga y se lleve una sonrisa”, afirmó.

Embed

Comentá y expresate