Como futbolistas, le dieron todo al club. Forman parte de la etapa más gloriosa de Boca Juniors, que tuvo a Carlos Bianchi como líder principal. Muchos años después, los colores los encuentran trabajando para el club pero desde otro lado: como dirigentes. Un rol nuevo para ellos, y cuya forma de manejarlo ha despertado cimbronazos, rispideces y polémicas. Tanto con jugadores, como representantes y con otros clubes.

Juan Román Riquelme, Jorge Bermúdez, Marcelo Delgado, Raúl Cascini y Mauricio Serna conforman el Consejo de Fútbol (CDF) del Xeneize. Es una suerte de club dentro del club. Amigos entre ellos, son los encargados de tomar las decisiones más transcendentales del siempre álgido Mundo Boca.

De acuerdo a lo que comentó un dirigente actual del club a AHORA, quien tiene la palabra final es Juan Román Riquelme, pero todos son fuente de consulta.

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Tanto es así que el club ha quedado dividido en dos: los que responden a la oficina de Brandsen, y los que responden a la oficina de Ezeiza. Esta última, sede de operaciones del CDF, es la que, entre otras cosas, se encarga de las negociaciones con futbolistas. Compras, ventas, préstamos, salarios. Movimientos que, desde que asumió esta nueva gestión en 2019, tuvo varios capítulos polémicos; decisiones poco claras, actitudes llamativas, declaraciones cruzadas.

Capítulos con distintos protagonistas pero que tuvieron un mismo denominador común: negociaciones agitadas. Protagonistas como Nahuel Molina, Julián Chicco, Junior Alonso, Julio Buffarini, Cristian Pavón, Mauro Zárate, Eduardo Salvio, Esteban Andrada, Pol Fernández, Carlos Izquierdoz, Agustín Rossi, Agustín Almendra y hasta el propio Carlos Tévez.

Según cuenta la fuente dentro del club a AHORA, parte de las distintas polémicas desatadas con todos estos futbolistas tiene que ver con la forma de negociar que tiene el CDF. "Es esto o nada", relata la fuente sobre el método que utiliza el Consejo de Fútbol cuando eleva una oferta o propuesta. Quienes suelen negociar en primera instancia son Bermúdez o Cascini, aunque también Delgado. En última instancia también Riquelme, por quien siempre pasarán todas las decisiones.

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En esa línea había manifestado su malestar, años atrás, el padre de un joven Nahuel Molina a quien decidieron no renovarle el contrato, quedó apartado del plante y se terminó yendo libre a Udinese, donde brilló. "Te comen los sesos. Esta gente no te escucha, ellos piensan que nosotros somos nada y están equivocados", había dicho en su momento.

“Nahuel quería jugar en Boca y le dijo eso al Consejo. Lo llamó por teléfono Cascini, que es un rottweiler. Son tres rottweiler que tiene Riquelme. Negocian como jugaban ellos, como jugaba Cascini y Bermúdez", explicó en ese entonces.

Los casos de los defensores Junior Alonso y Julio Buffarini terminaron pasando más por lo bajo, debido a que ambos futbolistas también tienen un perfil moderado. El central argumentó que por cuestiones familiares dejó Boca de un momento a otro cuando tenían todo acordado, y el lateral sufrió un comunicado que emitió la institución dando a conocer que el jugador había decidido no renovar.

Lo que sí tomó mayor relevancia pública fue la situación de Pavón. Mucha controversia para un caso que lo tuvo a "Kichán" volviendo a Boca en 2021, tenido en cuenta por el DT, pero colgado a seis meses de finalizar su contrato porque no hubo acuerdo con Riquelme y compañía, que no lo inscribieron para la Copa Libertadores y no dejaron que fuera convocado para el certamen local. Pavón pertenecía a Boca, pero no podía jugar. Finalmente se fue a Atlético Mineiro.

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"Pol" Fernández, Esteban Andrada, Mauro Zárate, "Toto" Salvio, la lista de futbolistas que tuvieron choques con la dirigencia Xeneize es larga. Con la mayoría de ellos, el conflicto entre ambas partes salió a la luz y tomó estado público. Es que, según explica el dirigente boquense, el Consejo de Fútbol no tiene demasiada cintura para negociar.

“Hasta acá nos estiramos. ¿Venís? Bárbaro. ¿No venís? Buscamos otra opción”. Así se maneja el CDF de Boca, que también baraja nombres para reforzar el plantel y a quienes le proponen estos mismos parámetros.

Recientemente el problema fue con Izquierdoz, y esta semana el conflicto con el arquero Rossi tomó estado público. Aparentemente, ni el guardameta ni Riquelme han llegado a un acuerdo y Agustín no renovará su contrato, que termina a fin de año.

La cintura para negociar del Consejo de Fútbol de Boca parece tener métodos poco ortodoxos y ha generado varias rispideces. Mientras tanto, la oposición sigue en reuniones y tratativas para disputarle la candidatura en 2023.

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