La muerte de Facundo Astudillo Castro, confirmada hace cuatro semanas tras su desaparición desde el pasado 30 de abril, vuelve a sumar sospechas sobre participación de la fuerza policial bonaerense, señalada por la familia del joven como responsable de su secuestro y muerte.

Un peritaje ordenado por la justicia permitió durante las últimas horas dar con un elemento que podría ser fundamental para probar la hipótesis de la querella: que la víctima fue secuestrada por uniformados, asesinada y su cuerpo luego descartado en un cangrejal.

Hasta el momento la justicia no imputó a ningún policía, mientras tres fiscales trabajan en la causa que se tramita en el fuero federal. Se caratuló desaparición forzada de persona y ahora, confirmada la identidad del cadáver hallado, resta conocer motivos de su muerte.

Otra vez perros especializados en rastros volvieron a ser fundamentales para dar con una pieza que puede ser clave. Primero permitieron dar con un amuleto de madera que Facundo solía llevar consigo y estaba en un calabozo en desuso de un destacamento policial, en Mayor Buratovich. Días atrás otro can detectó algún indicio en un patrullero de Bahía Blanca. Y ahora dio con una piedra que, según la madre de Facundo, era parte de un colgante que llevaba su hijo.

Se trata de una turmalina que fue hallada hoy por el perro adiestrado "Yatel" del perito de la querella Marcos Herrera, durante un peritaje realizado sobre el Toyota Etios que había sido secuestrado el 25 de agosto pasado y que pertenecía a la Unidad de Prevención de Policía Local (UPPL) de Bahía Blanca.

El secuestro de ese móvil policial se había registrado luego de que el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez recibiera un informe de Asuntos Internos de la policía provincial que aseguraba que el GPS de ese vehículo marcaba que habría circulado nueve días después de la desaparición de Facundo por el cangrejal donde fueron hallados sus restos.

"La turmalina es una piedra que Facundo llevaba de colgante", dijo a Télam Luciano Peretto, uno de los abogados que representa a Cristina Castro, la madre de Facundo.

Precisamente, Cristina supervisó los peritajes y reconoció inmediatamente la piedrita como la que llevaba su hijo al momento de desaparecer, según reconocieron las fuentes judiciales a Télam.

Los fiscales Ulpiano Martínez, Andrés Heim y Horacio Azzolín ordenaron el secuestro de la turmalina para que sea peritada en busca de rastros y analizaban otros elementos en el marco de la investigación.

Por otra parte, la madre de Facundo consideró que tanto el hallazgo del objeto como el resultado del peritaje sobre el GPS de ese patrullero "complica más a la policía bonaerense".

También la mujer hizo referencia a la mochila hallada el pasado sábado por un pescador en la zona costera de General Daniel Cerri y en la cual ayer reconoció varios elementos que estaban en su interior durante una diligencia llevada a cabo en Gendarmería.

"En la mochila estaba el pantalón donde Facundo sale en la foto el día en que lo paran en Mayor Buratovich", dijo Castro al señalar además que estaba "el cepillo de dientes, la espuma de afeitar" pero que faltan "muchas cosas" de la mochila.

También Cristina Castro señaló que estaban los teléfonos celulares "que son de Facu, el Nokia que no tenía un mes de uso y el Blackberry que utilizaba antes él porque mi papá le había prestado uno".

La mujer reiteró: "Lo he dicho desde un principio, ellos tienen las cosas de Facu, lo vengo repitiendo hace rato, desde el día que apareció el cuerpo desnudo que era un esqueleto, ahora veo el pantalón adentro de la mochila. Alguien tiene el buzo de Facu".

Comentá y expresate