Hay quienes tienen movimientos inoportunos y automáticos en sus manos. Puede sonar raro, pero es un caso estudiado por las ciencias médicas. Se llama Síndrome de la Mano Alienígena o Ajena (SMA).

Es un trastorno neurológico poco frecuente en el que una de las manos interfiere con las acciones de la opuesta. Es como si una mano tuviera voluntad propia e hiciera lo que quisiera. El paciente se puede estar vistiendo con una mano y con la otra empezar a desvestirse, por ejemplo.

"Los signos de mano ajena son producidos comúnmente por lesiones en unas determinadas zonas del cerebro", explicó a medios europeos la psiquiatra del Complejo Hospitalario de Navarra (España), Rebeca Hidalgo. A su parecer, la falta de uniformidad en los métodos de diagnóstico y la clasificación a la hora de estandarizar la publicación de casos dificulta verificar su incidencia y prevalencia real. "Se describieron a lo largo de los últimos años no más de 50 casos de este síndrome", agregó.

Manos rivales

Comentó asimismo que en el SMA el paciente siente que su miembro actúa autónomamente, desarrollando movimientos involuntarios que presentan la apariencia de intencionales. "Dichos movimientos, con frecuencia, entran en conflicto, o incluso rivalizan con el miembro opuesto. Pueden incluir reflejos exploratorios y conductas de utilización. Por ejemplo, mediante el uso estereotipado, desinhibido y espacialmente inadecuado de un objeto", señala.

Según señala la especialista, existen diversas descripciones del síndrome, y muchos de ellos enfatizan la predilección que presentan los pacientes afectos por actuar de manera oportuna sobre objetos cercanos. Por ejemplo, se describieron casos en los que un paciente tendía espontáneamente a agarrar objetos, como las manijas de puertas, por las zonas por las que pasaba. Otro paciente, agarraba un vaso con su mano “ajena” (izquierda) mientras intentaba comer un trozo de pan con la derecha, y llevaba ambos simultáneamente a la boca.

"Las intenciones del miembro ajeno pueden consistir en intentar levantar haciendo palanca los dedos para soltar objetos, el miembro agarre con fuerza partes corporales, o incluso intenta asfixiar al propio individuo o a otros", señala la psiquiatra.

Una de las causas: accidentes vasculares

Hidalgo señala a su vez que el signo de la mano ajena puede encontrarse como síntoma acompañante en diversas afecciones y entidades de etiología diversa. Por otro lado, sostiene que la mayor parte de los casos descritos implican a accidentes vasculares cerebrales de “etiología isquémica o hemorrágica”.

En cuanto al diagnóstico, la experta precisa que es "eminentemente clínico", se fundamenta en una historia clínica completa, incluyendo una exploración neurológica exhaustiva.

Por último Hildalgo lamenta que, por el momento, no exista cura específica para el SMA, aunque los pacientes pueden mejorar su calidad de vida gracias a programas especializados de rehabilitación dirigidos a minimizar los comportamientos descontrolados de sus miembros, y a adquirir un mayor control voluntario del mismo.

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