Con solo seis años Lorena Paola conoció la fama en los ciclos Cantaniño y Festilindo, y a partir de entonces fue construyendo una carrera que está próxima a cumplir cuarenta años. Ahora resurgió cuando participó de ¿Quién quiere ser millonario?, el programa que conduce Santiago del Moro

Acompañada por su madre y Ricardo, padre de un compañero de colegio de su hijo, con quien forjó una amistad que perduró en el tiempo.

Empecé a los cinco, seis años. No lo tomaba como un trabajo, lo tomaba como un juego. Y de hecho me acuerdo que estaba viendo al Pato Carret en ese entonces y empecé a hincharla a mi mamá: ‘Llevame, llevame’. Porque había un concurso de Festilindo en ese momento. Festilindo fue lo primero que hice, que era el festival internacional de la canción infantil. Fueron experiencias súper positivas, y aparte un aprendizaje, porque sos una actriz de oficio, y me tocaron actores desde Minguito, Calabró, Marcos Zucker, el Tano Víttori”, expresó, para luego referirse sobre las dificultades para sobrellevar las críticas por su físico que recibía de otros niños.

No lo padecía, jugaba con mi prima a ver quién comía más milanesas. Obviamente los chicos son crueles y en ese momento tenía algún grupete que me gritaba cosas, pero yo soy de un carácter especial”, comentó.

Por otro lado, se refirió a su rol como madre de Luquita, fruto de su relación con el periodista Pablo Fernández: "Soy muy intensa con uno, no me imagino con dos (hijos). Como pareja soy muy compañera. Celosa y posesiva no, soy tranqui. Estoy en pareja hace 18 años, y me casé hace tres, Luquita tenía tres años cuando empecé con mi marido”.

“Queremos viajar juntas y hacer unos arreglos en la casa. Vivimos cerca, hablamos tres veces por día, nos vemos siempre”, comentó sobre qué uso le gustaría dar al dinero que gane en el programa y la cercanía que tiene con la mujer que le dio la vida.

“Para ella (por su madre) era más difícil porque fue anónima. Desde que tengo conciencia mi vida fue que me conozcan en la calle. Ahora me reconocen y me saludan y para mí es como la familia, es normal. Pero para ella, que vivió su vida anónimamente, y de repente en el restaurante se quedan todos así mirando...”, rememoró, para luego recordar también a su padre, fallecido hace 14 años.

“Mi papá murió de cáncer de pulmón. Aparte muy espectacular, él se tenía que ir espectacularmente. Se estaba haciendo el tratamiento de los rayos y yo estaba haciendo una función. Cuando regresaba de esa función, él se levantó para ir al baño y de repente escuché un golpe y murió de lo que se llama una hemoposis masiva: se le cortó una arteria y se murió desangrado en el baño. Y cuando yo volví la encontré a ella, todo el barrio movilizado, creo que fue uno de los momentos más terribles de mi vida”, recordó la artista.

Apoyada en sus conocimientos, la artista llegó a contestar por los 500 mil pesos, pero respondió de manera incorrecta la pregunta sobre cuál fue la persona más buscada en Google durante 2018. Allí, ella, con la ayuda del comodín del público, optó por la opción C, Khloé Kardashian, cuando la respuesta correcta era la A, Meghan Markle.

Sin embargo, más allá de los 180 mil pesos, Lorena se llevó el recuerdo de una hermosa noche y el reconocimiento de ese público que aprendió a quererla de niña y hoy la sigue adorando como cuando daba sus primeros pasos en Festilindo.

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